21 abr. 2009

Según la CIA, Obama es débil y compromete la seguridad de los EEUU

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Después de su "baño izquierdista" en la Cumbre de las Américas, Barack Obama afronta una dura ofensiva interna de los republicanos y de los bastiones conservadores que lo acusan de "legitimar" a Chávez y de mostrarse como un "presidente débil" poniendo en riesgo la seguridad de EEUU.

Informe


A solo 90 días de la asunción presidencial, el ex vicepresidente de EEUU, Dick Cheney, abrió el fuego calificando como "debilidad" el saludo del presidente Barack Obama, a su colega venezolano, Hugo Chávez, durante la Cumbre de las Américas la semana pasada en Trinidad y Tobago.

En una entrevista para la cadena Fox News, Cheney señaló que el apretón de manos entre los dos mandatarios "no fue útil" y podría llevar a los adversarios de EEUU a pensar que están frente a "un presidente débil".

Cheney señaló que hay "millones de personas en toda Sudamérica que están observando cómo respondemos. Y aprovecharán la situación si ven que un presidente de EEUU está haciendo amistades con alguien como (el presidente de Nicaragua) Daniel Ortega o Chávez. Creo que no es útil".

Agregó que ambos presidentes (Chávez y Ortega) "no creen y no apoyan los principios y políticas fundamentales a los que la mayoría de nosotros acatamos en este hemisferio".

El ex vicepresidente también se refirió a la actitud mostrada por el presidente en su reciente gira por Europa y su visita a México "donde pareció ofrecer disculpas de manera profusa".

Cheney afirmó que durante mucho tiempo EEUU ha sido un líder en el mundo y "no creo que haya mucho de que disculparnos. A veces es importante que un presidente hable de manera directa y franca con nuestros amigos europeos. Eso no se consigue si uno está ocupado en ofrecer disculpas por la conducta pasada de EEUU".

Explicó que "tanto nuestros amigos como nuestros adversarios aprovecharán rápidamente la situación si piensan que están frente a un presidente débil o alguien que no va a defender enérgicamente los intereses de EEUU".

Cheney se refirió asimismo al Gobierno de Obama, que la semana pasada dio a conocer documentos de la Agencia Central de Inteligencia de EEUU (CIA) sobre sus técnicas de interrogatorio a presuntos terroristas, que han sido consideradas como tortura.

Añadió que esa decisión fue "un poco inquietante" y destacó el hecho de que hasta ahora el Gobierno no ha dado a conocer documentos que muestran "el éxito de esos esfuerzos".

Por su parte, el ex director de la CIA Michael Hayden criticó el domingo la decisión de la Administración de Barack Obama de desclasificar cuatro memorandos en los que se especifican los métodos de tortura permitidos por el anterior gobierno, ya que considera que el nuevo presidente ha comprometido la seguridad nacional.

Hayden, quien fue director de la CIA con George W. Bush entre los años 2006 y 2009, manifestó que la desclasificación de estos informes, en los que la oficina del fiscal general explica a la CIA los métodos de interrogatorio que puede utilizar contra los sospechosos de terrorismo, pueden envalentonar a grupos como Al Qaeda.

En declaraciones concedidas a la cadena de televisión Fox News, afirma que se trata de "información muy valiosa" y prescindir de estas técnicas de interrogatorio, en las que se permitía el conocido como 'waterboarding' --ahogamiento simulado--, entre otras, haráá más difícil a los agentes de la CIA "defender la nación".

"Se trata de información muy valiosa que hemos puesto al servicio de nuestros enemigos en medio de una guerra (...), y al poner encima de la mesa ciertas técnicas, lo que hemos hecho es que sea más difícil para nuestros agentes de la CIA defender la nación", afirmó.

Por su parte, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Rahm Emanuel, rechazó los comentarios de Hayden, quien aseguró que llamó a varios responsables de la sede presidencial antes de la desclasificación de los informes para expresar su total oposición.

El ex jefe de la CIA de la era Bush afirmó que otros cuatro ex directores de la CIA y el actual, Leon Panetta, también están en contra de esta decisión de Obama.

Por otra parte, varios dirigentes republicanos han criticado la publicación de los memorandos por considerar que es un gesto de debilidad que puede ser aprovechado por los enemigos de Estados Unidos y que, además, compromete el trabajo de los agentes en el futuro.

Según The Washington Post, Obama está "pagando un precio" por su acercamiento no sólo a Cuba sino también a Venezuela, y ha desatado un contraataque interno de los republicanos y de las usinas ultraconservadores que se mantuvieron casi en silencio durante los primeros meses de su gestión.

Uno de los líderes más importantes del Partido Republicano, y baluarte de lso sectores ultraconservadores, el ex jefe de la Cámara de Diputados Newt Gingrich, acusó el lunes al jefe de la Casa Blanca de haber "legitimado" a Hugo Chávez.

Según Gingrich, los enemigos de EE.UU. están usando la imagen de un sonriente Obama estrechando la mano del presidente venezolano para demostrar que ahora "Chávez es legítimo, es aceptable".

"Pienso que (Obama) envió un mensaje terrible a toda América Latina, y un mensaje terrible sobre cómo el nuevo gobierno premia a los dictadores", señaló Gingrich.

Un día antes, Obama había dicho que no cree que al ofrecer un "cordial saludo a Chávez" esté poniendo en peligro los intereses estratégicos de Estados Unidos.

No obstante, señala la prensa en Washington, los republicanos sostienen que la "Doctrina Obama" tiene como eje el reconocimiento tácito de que EEUU ha perdido influencia en el mundo y necesita negociar con sus enemigos y abrir el arco de alianzas para derrotarlos.

Aunque el propio presidente señaló el pasado jueves que las técnicas de interrogatorio permitidas por la Administración Bush "minaban la autoridad moral" de Estados Unidos en el mundo y no hacían "más seguro" a este país, también anunció que los agentes de la CIA implicados no serán juzgados.

Los informes revelan que el anterior Gobierno de EEUU autorizó emplear la tortura contra detenidos mediante métodos que incluían el uso de insectos en cajas en las que se introducía a los interrogados, la privación del sueño, la asfixia simulada y el estampar al sospechoso contra paredes.

Para Claire McCaskill, miembro del subcomité de investigación del Senado, el Gobierno de Obama ha tomado la decisión correcta al no juzgar a los agentes implicados en las torturas, pero consideró que la persona de la oficina del fiscal general que redactó los memorandos para indicar a la CIA las técnicas que podía o no utilizar no debería ocupar ningún cargo federal.

Barack Obama, pidió el lunes a la CIA que defienda los valores e ideales estadounidenses en el cumplimiento de su misión en momentos en que la agencia es objeto de críticas por haber practicado tortura.

"Entiendo que es difícil que se les pida que protejan al pueblo estadounidense contra gente que no tiene escrúpulos y que mataría con gusto a inocentes", dijo Obama durante un discurso en la sede central de la agencia de inteligencia en Langley (Virginia).

El ex director de la CIA Michael Hayden quien estuvo al frente de la agencia durante la presidencia de George W. Bush, dijo que el personal igualmente será vulnerable a investigaciones del Congreso y demandas civiles por parte de las víctimas.

"Más cosas saldrán a la luz. Se abrirán más comisiones. Habrá más investigaciones", dijo el ex director a la cadena Fox News el domingo.

"Y esto ocurrirá a una agencia... que está en guerra. Que está en la línea de fuego, defendiendo a EEUU", agregó. IAR

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