1 ene. 2009

Asesinato selectivo: Israel mató lider de Hamas, mujer e hijos



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Ataque selectivo sionísta acaba con la vida de un líder de la resistencia, Nizar Rayyan, su mujer y sus ocho hijos.- El Consejo de Seguridad de la ONU concluye una reunión de urgencia sin acuerdo sobre Gaza. Las potencias mundiales permanecen indiferentes, al tiempo que el ejército sionísta ya ha invadido Gaza. Según informaciones que aportan algunos medios, el ejército hebreo "entra, mata y sale" de Gaza, pero ello aún no es parte de la ofensiva terrestre. Parece ser una especie de "testeo" del territorio.

Israel parece dispuesto a no detenerse en su ofensiva contra Hamás en Gaza y, pese a los tímidos llamamientos internacionales para que ponga freno a sus ataques, en las últimas horas ha bombardeado la franja matando a uno de los principales líderes de los milicianos, Nizar Rayyan. Según ha informado Hamás, que controla la franja desde 2007, aviones israelíes han hecho una rápida incursión en territorio palestino para atacar la vivienda de Nizar Rayyan, en el campo de refugiados de Jabalia, en el norte de Gaza. Su mujer y ocho hijos también han muerto en el ataque. Fuentes militares israelíes han confirmado a la agencia Efe el bombardeo a la casa de este líder miliciano está justificado por su pasada "participación en la organización de atentados suicidas en Israel". Rayyan era el dirigente más importante de Hamás en el área norte de Gaza y se encargaba de coordinar las ramas política -el partido- y militar de Hamás, las Brigadas de Ezedín Al-Kasam. Doctorado en Filosofía Islámica, Rayan estaba en la línea dura del movimiento. Es la víctima de mayor rango de la ofensiva israelí Plomo endurecido, y recuerda a los años más duros de la Segunda Intifada cuando Israel llevó a cabo su política de asesinatos selectivos. Es el sexto día de los ataques, los bombardeos han ido dirigidos durante la madrugada contra edificios oficiales, entre ellos, el Ministerio de Justicia, que ya sufrió daños el sábado, y otros edificios ligados a los milicianos. Las tropas terrestres israelíes han entrado brevemente en territorio palestino, donde se enfrentaron con el brazo armado de Hamás, pero esta incursión no parece formar parte de la invasión anunciada por Israel. Por ahora, han muerto 400 personas y se han producido 2.000 heridos.

Sin acuerdo en la ONU

Mientras tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU ha concluido esta madrugada una reunión de urgencia sobre el conflicto bélico desatado en Gaza sin llegar a un acuerdo sobre un proyecto de resolución propuesto por Libia que insta al cese inmediato de las operaciones militares israelíes en el territorio palestino. El texto debatido en la ONU, presentado por la delegación libia en nombre de los países árabes, fue rechazado por las potencias occidentales al considerarlo desequilibrado por no hacer referencia a Hamás. La propuesta culpa exclusivamente a Israel de la actual crisis, sin mencionar los lanzamientos de cohetes de Hamás contra el sur del territorio israelí, que el Gobierno de Tel Aviv cita como el motivo de su actual ofensiva. No obstante, los representantes de varios países árabes han indicado su disposición a negociar el contenido del texto libio, con el ánimo de lograr un alto el fuego lo más pronto posible. La propuesta fue elaborada tras el llamamiento realizado por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, en una reunión previa de los ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Árabe. Buena parte de la comunidad internacional ha pedido el fin de la campaña militar en los últimos días. La UE llamó el martes a un alto el fuego permanente y el acceso de ayuda a Gaza en un intento de detener el gran número de bajas civiles. El mismo día, también los representantes del cuarteto para Oriente Próximo (ONU, EE UU, UE y Rusia) habían pedido el cese de las hostilidades tras conversaciones telefónicas multilaterales entre el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon; el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Javier Solana, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov; y la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice.

En saco roto

No obstante, las peticiones de la comunidad internacional siguen cayendo en saco roto. Después de un encuentro de su gabinete de seguridad este miércoles, reunido para tratar las diferentes propuestas presentadas por varios países para que Israel acabe con el asedio a Gaza, Olmert aseguró que no se dan las condiciones necesarias para un alto el fuego. "Consideraremos [un cese del fuego] si las condiciones llegan a madurar, y creemos que se puede llegar a una solución diplomática que garantice más seguridad en el sur de Israel. Por el momento esto no es factible", señaló un asistente del Ejecutivo israelí citando a Olmert. Hamás ha señalado que se encuentra dispuesto a estudiar propuestas para un cese el fuego. "Estamos a favor de cualquier iniciativa que traiga un cese inmediato de la agresión y levante enteramente el asedio", declaró Ayman Taha en respuesta al rechazo a la tregua por parte de Olmert.

Sepa porqué no se detiene el exterminio en Gaza







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(Plan A y Plan B): La estrategia es la misma que siguieron en Libano con Hezbolá: Darle tiempo a Israel para que avance lo más posible en la destrucción de la infraestructura y la capacidad operativa de Hamás, y luego llamar a un alto el fuego para "pacificar". La "inacción" de la ONU, EEUU y las potencias sionistas europeas (en control del Consejo de Seguridad) para detener el conflicto no es una casualidad sino una causalidad impulsada por un objetivo en común: Prolongar la masacre bajo llamados formales a "parar la violencia" (sin un medida de acción concreta) favoreciendo a los objetivos de Israel.

Se impone una lógica: EEUU, la Unión Europea e Israel son socios en un mismo plan: Terminar con Hamás y las organizaciones palestinas aliadas de Irán, Siria y Líbano, y preparar el terreno para avanzar contra Hezbolá y en una operación final contra las usinas nucleares de Teherán.
Los gobiernos árabes, socios comerciales del eje sionista USA-UE, repiten el mismo esquema de "inacción" atendiendo a sus intereses económicos-financieros diversificados con el "occidente" sionista.
Washington, Tel Aviv y la UE, a su vez, necesitan concretar lo que no pudieron realizar en agosto de 2006: Despejar la retaguardia de "terrorismo islámico" (léase Hezbolá, Hamás y el resto de los grupos combatientes contra Israel) y desde ahí avanzar hacia el proyecto de "remodelación" del Medio Oriente terminando con los regimenes de Damasco y Teherán.
El proyecto geopolítico de fronteras abiertas sin "terrorismo islámico" que alienta el eje sionista USA-UE-Israel necesita prioritariamente destruir la "base islámica" que sustenta el eje petrolero Rusia-Irán-Siria-Venezuela.
Hay dos cuestiones esenciales en disputa: Las redes petroleras y gasíferas de Eurasia y el Medio Oriente y la supervivencia del Estado de Israel. Medio Oriente enlaza el petróleo del Caspio y del Asia Central con el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz, el centro de la disputa estratégica con Rusia por el control de los corredores energéticos de Eurasia y Medio Oriente.
Irán, en frontera con el Caspio y el Golfo Pérsico, es el pivote táctico y el guardián central del estrecho por donde transita más del 40% del petróleo mundial. Y un Irán "nuclear" -en control del Estrecho de Ormuz- se pondría fuera del campo de "amenaza" del eje sionista USA-UE, desnivelaría la "guerra energética" a favor del eje

Rusia-Irán-Siria-Venezuela y amenazaría la supervivencia del Estado de Israel, la columna vertebral del proyecto sionista en Medio Oriente.
Hezbolá en Líbano, y Hamás en Gaza, a su vez, representan la columna vertebral del eje Irán-Siria en el "patio trasero" de Israel. El proyecto de fronteras abiertas sin "terrorismo islámico" necesita eliminarlos del paso para preservar de peligro las fronteras y ciudades israelíes cuando se pongan en marcha las operaciones militares (inevitables) contra Irán y Siria. Fracasaron en Líbano en el 2006, y ahora recomienzan por el eslabón más débil: Gaza.


Informe especial


La masacre militar, no está orientada a tomar Gaza sino a producir un desenlace internacional con la ONU y las potencias centrales, y cuenta con un Plan A y un Plan B.

Plan A (de máxima). Terminar con el gobierno de Hamás y restituir en el poder a la Autoridad Palestina (AP) con Mahmud Abbas como presidente, respaldado por una fuerza internacional de la ONU que tome el control militar y garantice el desarme efectivo de Hamás y de las organizaciones armadas de la resistencia palestina (el mismo esquema que intentaron aplicar sin éxito con Hezbolá en Libano). Para implementar este plan necesitan una "saturación del terror militar" con la masacre militar y que Israel destruya y/o debilite al máximo la capacidad logística y operativa de Hamás.

Plan B (de mínima)

Si se complica (por las contradicciones inter-potencias) el Plan A en el Consejo de Seguridad de de la ONU, avanzar en una propuesta (que ya está en curso, según versiones de Israel) de tregua acordada con Hamás y arrancarle concesiones (en su posición belicista con Israel) aprovechando y profundizando su debilidad y aislamiento internacional. Ambas opciones dependen de que el poder aéreo y los bombardeos israelíes peinen todo el territorio de Gaza y destruyan la mayor cantidad de blancos en búnkeres y centros logísticos y organizativos de Hamás. Se trata de una estrategia resumida en el dicho popular de "entro, toco y me voy", donde los helicópteros y aviones B 16 judíos destruyen lo más posible las estructuras de la resistencia de Hamás, y luego, tras un llamado de alto el fuego de la ONU y el anuncio del despliegue de una "fuerza internacional de paz", se repliegan a sus bases. La fórmula, con algunos "retoques" es la misma que aplicaron en Líbano, donde el fracaso sobrevino por el alargamiento de las operaciones (34 días) y la derrota terrestre a manos de Hezbolá.

La opción más potable

Ambos planes, el A y el B, son compatibles y funcionales con la estrategia de asesinar y luego negociar, que está aplicando a rajatabla el gobierno del Estado de Israel con la operación de exterminio militar en Gaza, pero su implementación depende de las relaciones de poder internacional y del marco imperante entre las potencias que integran el Consejo de Seguridad de la ONU. El escenario del Plan A es de difícil implementación: 1)- debido a la renuencia de las potencias europeas a ceder tropas para otra ocupación internacional como en Afganistán que desgasta su imagen y complica sus políticas internas, y 2)- por la presencia de Rusia y de China que seguramente van a bloquear cualquier iniciativa de intervención internacional de Gaza en el Consejo de Seguridad. En cambio el escenario de estrategia "intermedia" con el Plan B, la oferta de tregua, es el salvoconducto de Israel para preservar el control sobre Gaza si fracasa el Plan A en el Consejo de Seguridad. Todas las señales que lanzan los líderes políticos y jefes militares de Tel Aviv se encaminan aparentemente hacia la búsqueda de una tregua (bajo presión militar) con Hamás.

El reloj de Gaza

El punto "vulnerable" del plan sionista en ejecución -como sostienen los expertos- son las agujas del reloj de Gaza. Como en Líbano, la masacre israelí juega contra reloj y transita por una delgada cornisa donde el vencedor puede terminar vencido. De acuerdo con la lógica militar, sin un ataque por más demoledor que fuere (como está sucediendo en Gaza) se prolonga demasiado en el tiempo sin conseguir la derrota del enemigo, termina jugando en contra del atacante. Ese fue el primer error de Israel en Líbano que su jefes militares dicen haber "superado". El ataque de Israel contra Hamás se asemeja al de un león tratando de exterminar a un ratón. En la guerra la prolongación del tiempo siempre favorece al más débil, y sí Israel (y sus socios sionistas) no consiguen un "cese del fuego" inmediato en posición de triunfo con Hamás, las agujas del reloj le van a empezar a jugar en contra. Con cuatro jornadas consecutivas de bombardeos en Gaza, casi 370 muertos y 1.400 heridos, Hamás sigue firme y desafiante y anunció este martes que está en condiciones de extender el radio de alcance de sus cohetes en territorio israelí. Por otra parte, Hezbolá y diversas organizaciones del mundo islámico lanzaron un llamamiento a una tercera Intifada con atentados suicidas contra Israel no solo en la franja de Gaza, sino en todo el mundo árabe islámico diseminado por los cinco continentes. En un discurso, el domingo, Hassan Nasralá invitó a los egipcios a salir a las calles "por millones" para forzar la apertura de la frontera con Gaza, y dijo que en ese caso el ejército no podría oponerse a la muchedumbre. Muchedumbres islámicas atacando embajadas israelíes en occidente o arrojándose desarmadas contra los tanques y las tropas judías en Medio Oriente, recrea inmediatamente en los jefes militares y políticos de Israel el fantasma de la derrota del Líbano. Y ya hay señales claras de que las potencias y Tel Aviv han registrado el mensaje: Este martes llamaron a un cese al fuego antes de que el ataque prolongado sin resultados en el tiempo se convierta en derrota para Israel. Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) llamaron este martes en París a un cese el fuego "permanente" en la franja de Gaza, sometida desde el sábado a una ofensiva militar israelí en respuesta a tiros de cohetes, indicó el ministro francés, Bernard Kouchner. Deseamos un cese el fuego que sea permanente, que sea acatado, con un acceso humanitario, por supuesto, porque las víctimas son numerosas y hay que garantizar los auxilios y también un retorno al proceso de paz", dijo el ministro en una pausa de la reunión de urgencia de los ministros de Exteriores de la UE en París. El Cuarteto para Oriente Medio (Estados Unidos, UE, ONU y Rusia) también pidió este martes un cese el fuego inmediato que sea "plenamente respetado", según un informe divulgado por la ONU, al final de una conferencia telefónica entre los miembros del grupo. El primer ministro, Ehud Olmert, la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, y el ministro de Defensa, Ehud Barak, "se reunirán para evaluar la situación y examinarán una propuesta francesa de alto el fuego" de 48 horas, indicó un alto responsable israelí citado por la AFP. Por su parte, el presidente estadounidense, George W. Bush, habló por teléfono este martes con el presidente palestino, Mahmud Abas, y el primer ministro, Salam Fayad, sobre los esfuerzos para lograr un "alto el fuego duradero" en Gaza, anunció la Casa Blanca. El "apresuramiento" de los socios sionistas por llamar de urgencia a un cese el fuego que "retrasaron" durante cuatro días mientras los aviones judíos masacraban al pueblo palestino, revela una primera evidencia: La operación de exterminio de Hamás y de su estado mayor (como sucedió con Hezbolá en Líbano) no consiguió su objetivo en el tiempo previsto, y los muertos y heridos ya comienzan a jugar en contra de Israel. Los principales líderes de Hamás han sobrevivido a la matanza masiva de cuatro días y con cada hora que pasa sus figuras comienzan a cobrar dimensión de heroísmo vertebrador en el mundo islámico. El león no pudo comerse al ratón, y las cartas de la "tregua humanitaria" ya están echadas por los socios sionistas que seguramente la implementarán de urgencia en la ONU. Ahora Hamás deberá mover sus piezas en el tablero. Si Hamás acepta un "cese el fuego" sin imponer condiciones duras a los genocidas militares de su pueblo, se abre una instancia diplomática favorable a la aplicación del plan sionista USA-UE-Israel (en cualquiera de sus variables) en la ONU. Si Hamás rechaza la propuesta de cese el fuego y continúa desde la resistencia lanzando cohetes a las ciudades judías fronterizas, las agujas del reloj de Gaza van a empezar a jugar en contra de Israel. Y como ya predijeron los ayatolas de Irán, es posible que Israel haya ingresado nuevamente (como en Líbano) en otra ratonera de difícil salida.

Por Manuel Freytas (*)

manuelfreytas@iarnoticias.com

(*) Manuel Freytas es periodista, investigador y analista, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.

Indiferencia Internacional: 400 asesinatos y 2 mil heridos


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Más de 400 palestinos han sido asesinados en los seis días de bombardeos israelíes sobre Gaza -un 40 por ciento mujeres y niños-, en los que otras 2.000 personas han resultado heridas, además de la destrucción indiscriminada de toda la ciudad, el hambre, la desnutrición, la falta de gua, luz, combustible, medicamentos, trabajo, dinero, en definitva LIBERTAD, según el recuento ofrecido hoy por el jefe del servicio de emergencias de la franja, Moawiya Hasanein.
Mañana podría concretarse la ofensiva terrestre. Tzipi Livni está en París, explicando lo bueno de la masacre, el genocidio y el holocausto que hacen sufrir a Palestina.

Un cuarenta por ciento de los heridos son mujeres o niños, mientras que una décima parte se encuentra en estado grave, agregó Hassanein.
El año 2009 comenzó en Gaza con una serie de bombardeos en la ciudad de Gaza, en los que al menos murieron cinco palestinos y decenas resultaron heridos, informaron testigos, reseñó Efe.
El Parlamento y el Ministerio de Educación fueron algunos de la veintena de blancos elegidos por las fuerzas naval y aérea esta madrugada en tanto que "componente fundamental de la infraestructura de los grupos que resisten y que Israel llama terroristas en Gaza".
La Fuerza Aérea israelí ha bombardeado desde el pasado sábado cientos de objetivos supuestamente vinculados a Hamás, como ministerios, viviendas de activistas, comisarías, mezquitas, la sede de una ONG y edificios de la Universidad Islámica.
Además, ha desplegado soldados y carros de combate en torno a la franja con vistas a una eventual ataque terrestre, que -según el canal 2 de la televisión israelí- tendrá lugar mañana.
Antes del alba, en la ciudad de Rafah, al sur, un F-16 israelí disparó un misil que acabó con la vida de otros dos palestinos e hirió a diez, según testigos.
Fuentes médicas del hospital de esta localidad fronteriza con Egipto informaron además de la muerte de dos civiles en el ataque a la casa de un miembro del movimiento islamista Hamás.
Cuatro milicianos de Hamás fueron víctima de "asesinatos selectivos" cuando se encontraban en sus viviendas, apuntaron fuentes de los servicios de emergencia.
También fueron destruidos cinco túneles subterráneos en la frontera entre Gaza y el Sinaí egipcio, por los que (según Israel) entra de contrabando armamento. En realidad por esos túneles algunos palestinos logran escapar del genocidio y logran ingresar algunos alimentos que Israel bloquea desde hace 15 meses, matando de hambre a Palestina.
Algunos residentes informan además de bombardeos terrestres, que se suman a los que efectúan los navíos de guerra que patrullan las costas de la franja y a los cientos lanzados por la aviación militar desde el sábado.
El Ejército ha atacado hoy desde el mar un centro de operaciones policial en Rafah y un inmueble de las autoridades costeras de Hamás próximo a la capital, la ciudad de Gaza, apuntaron testigos.
Las milicias palestinas, por su parte, han continuado lanzando contra Israel desde Gaza cohetes en un radio de 40 kilómetros.
Seis proyectiles cayeron esta mañana en la región de Eshkol y dos cohetes Grad en la ciudad de Beer Sheva, ajena hasta hace tres días a estos ataques por encontrarse a 37 kilómetros de Gaza.

VERGUENZA

Poco antes de que comenzase 2009, el presidente palestino, Mahmud Abás, y el jefe de Gobierno de Hamás en Gaza, Ismail Haniye, pidieron por separado el fin de la ofensiva israelí.
Horas después, el Consejo de Seguridad de la ONU concluía una reunión de urgencia sin alcanzar acuerdo alguno sobre el proyecto de resolución presentado por Libia que insta al cese inmediato de las operaciones militares israelíes en el territorio palestino.
La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) hizo anoche un llamamiento a la comunidad internacional para recaudar con urgencia 34 millones de dólares (24,3 millones de euros) que le permitan atender las necesidades de la población en Gaza.
Naciones Unidas, 1 ene (EFE).- Un Consejo de Seguridad de la ONU dividido apuró las últimas horas de 2008 para tratar de impulsar sin éxito un alto el fuego en Gaza que ponga fin a los bombardeos masivos israelíes contra el territorio palestino.
Los quince miembros del máximo órgano de Naciones Unidas reunidos con carácter de urgencia durante casi cuatro horas estuvieron de acuerdo en la necesidad de declarar un alto el fuego en Gaza, pero discreparon sobre cómo alcanzarlo.
La reunión celebrada a pocas horas de las campanadas de la medianoche local empezó con un duro discurso del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en el que condenó las acciones de Hamás y la respuesta "desproporcionada" de Israel.
"Quiero subrayar de la manera más firme posible el llamamiento del mundo a un alto el fuego inmediato que sea respetado por todas las partes", aseguró Ban.
Libia presentó al Consejo un proyecto de resolución en el que se conmina a Israel a cesar sus actividades militares y poner fin al bloqueo al que somete al territorio palestino.
El texto culpa a Israel de la actual crisis, sin mencionar los lanzamientos de cohetes efectuados por el movimiento islámico Hamás contra el sur del territorio israelí, que el Estado hebreo cita como el motivo de su actual ofensiva.
Las líneas generales del proyecto de resolución siguen la posición adoptada por la Liga Árabe en la reunión de ministros de Exteriores que celebraron hoy en El Cairo.
El embajador libio ante la ONU, Giadalla Ettalhi, aseguró que fueron los israelíes los que provocaron el desencadenamiento de las hostilidades por no levantar el aislamiento al que someten a Gaza desde que Hamás asumió su control en junio de 2007.
El diplomático árabe instó a la comunidad internacional a recuperar la credibilidad obligando al Gobierno israelí a detener sus ataques contra el territorio palestino.
"Apelo al Consejo de Seguridad a que actúe con presteza para que no agregue otro Srebenica y otra Ruanda a su historia", dijo Ettalhi, tras presentar el texto en el máximo órgano.
Algunos miembros del Consejo dijeron estar dispuestos a estudiar la propuesta libia, pero las potencias occidentales se mostraron disconformes con su contenido por considerarlo sesgado en favor de Hamás.
"La resolución, tal como la ha distribuido Libia, no es equilibrada y por tanto EEUU no la puede aceptar", aseguró el embajador de Washington ante la ONU, Zalmay Khalilzad, a la salida de la reunión.
El diplomático estadounidense señaló que su país considera que "solamente un enfoque equilibrado de este conflicto puede facilitar que se llegue a una resolución".
Khalilzad advirtió que no se ha visto ninguna señal por parte de Hamás de que esté dispuesto a poner fin al lanzamiento de cohetes y la entrada de contrabando de armas a Gaza.
"Por supuesto que estamos de acuerdo en un alto el fuego inmediato, y eso tiene implicaciones para Israel, pero lo que decimos es que primero deben dejar de disparar los cohetes, que son lo que han precipitado esta crisis", agregó.
Una postura similar adoptó el embajador del Reino Unido ante la ONU, John Sawers.
"Una resolución efectiva debe conseguir un amplio respaldo del Consejo y para ello debe reflejar la responsabilidad de todas las partes", apuntó.

Sawers aseguró que de esa manera se conseguiría el respaldo del máximo órgano, en el que es imprescindible contar con el apoyo de los cinco miembros permanentes (EEUU, Reino Unido, Francia, Rusia y China).

Los representantes de varios países árabes indicaron su disposición a negociar el contenido del texto libio, con el ánimo de lograr un alto el fuego lo más pronto posible.
"Nuestra meta es poner fin al ataque contra nuestro pueblo", apuntó el representante de la Autoridad Nacional Palestina ante la ONU, Ryad Mansur.
Por su parte, la embajadora israelí ante la ONU, Gabriela Shalev, indicó que su país solamente respaldará una resolución que asegure la desaparición para siempre de los bombardeos de Hamás contra el sur de Israel.
"No sólo se debe poner fin a los actuales lanzamientos de cohetes contra Israel, Hamás también debe dar garantías de que no nos volverá a bombardear", apuntó.
La ofensiva iniciada el pasado 27 de diciembre por Israel contra Hamás ha provocado 400 muertos y 1.900 heridos, entre los que se encuentran numerosos civiles, según fuentes palestina.