14 abr. 2009

EEUU y las corporaciones vienen por las "reservas liquidas"

loultimoenpolitica.blogspot.com

Cumbre de las Américas en versión G-20:

Con el falso argumento de "salvar a la región de la crisis", los bancos y trasnacionales del Imperio USA vienen por el "efectivo en caja" que los gobiernos del sur acumularon en sus bancos centrales siguiendo las recetas del "modelo" impuesto desde el norte. En esa orientación, la Cumbre de las Américas sólo va a servir para imponer los objetivos financieros del G-20 en la región latinoamericana.


Informe especial


La dupla (sionista imperial) USA-UE siempre empieza por el final. Cuando (a través del FMI y el Banco Mundial) las metrópolis capitalistas centrales impusieron a los gobiernos latinoamericanos la teoría neoliberal del "déficit cero" (achicamiento del gasto público para acumular reservas US$ en los bancos centrales) estaban previendo dos acontecimientos prioritarios:

A) Que los países acumularan ese "efectivo" como "garantía de pago" de eventuales deudas contraídas con clubes privados y organismos financieros internacionales.

B) Que las reservas en dólares acumuladas en los bancos centrales regionales (no autorizados para uso social o productivo) sirvieran como dinamizadoras de nuevos negocios (endeudamiento) financieros con garantía de los Estados.

La crisis financiera mundial (como primer efecto) hizo que el crédito y el "efectivo" desaparecieran de las góndolas financieras del Imperio creando el estado de "iliquidez". Con el colapso bancario los macro especuladores (grandes bancos y "fondos de inversión") vendieron sus acciones (dinero de papel), cobraron en efectivo (dinero real) y lo guardaron debajo de sus colchones.

De esta manera el "dinero líquido" (por sobredemanda) se convirtió en la mercancía más buscada y sobrevaluada del mercado internacional.

Esta situación se convirtió en piedra basal de la presente crisis financiera recesiva, con caída del consumo y despidos laborales, exportada originalmente desde EEUU y la Unión Europea, y que hoy se contagia aceleradamente a las llamadas economías "emergentes" y "subdesarrolladas" de Asia, África y América Latina.

Mientras el dinero faltante en las plazas financieras imperiales (el producto del macro-robo con la "burbuja financiera") dormía tranquilamente en los colchones privados, convertido en billonarios "activos empresariales" o en "fortunas personales", los grandes bancos y fondos de inversión resolvieron reciclar una nueva burbuja financiera (disfrazada de salvataje en la crisis) con los fondos públicos y el Estado Imperial como garantía de pago.

De esa manera, reemplazaban gradualmente el "efectivo faltante" en las góndolas de la especulación financiera (alojados cómodamente en los bolsillos y activos empresariales de los que desataron la "crisis" con la burbuja), por dinero "fresco" proveniente de las arcas públicas y/o del endeudamiento con respaldo del Estado imperial.

Mediante los planes de "rescate financiero" emprendidos por EEUU y la Unión Europea, los súper bancos y fondos de inversión nucleados en el sistema privado de la Reserva Federal o en los bancos centrales europeos o asiáticos reciclan una nueva "burbuja financiera", no ya con dinero especulativo proveniente del sector privado, sino con fondos públicos puestos compulsivamente al servicio de un nuevo ciclo de rentabilidad capitalista, y al margen de una ascendente crisis de la economía real que marcha por vía paralela.

El costo de este monumental negocio capitalista con la "crisis capitalista" (que ya está siendo exportado desde EEUU y Europa a los países de la periferia de Asia, África y América Latina) es financiado con el dinero de los impuestos pagados por el conjunto de la sociedad.

Se trata, en suma, de una "socialización de las pérdidas" para subsidiar un "nuevo ciclo de ganancias privadas" con el Estado como herramienta de ejecución, mediante el cual los megaconsorcios más fuertes (los ganadores de la crisis) se degluten a los más débiles generando un nuevo proceso de reestructuración y concentración del sistema capitalista.

En América Latina, el modelo de capitalismo "globalizado" neoliberal, con bancos centrales atestados de dólares y sin distribución social de la riqueza, con pobreza y desocupación estructural, con contratos laborales basura, con subsidios a los pulpos económicos para contener la inflación y evitar los despidos, comienza a estallar por falta de recaudación fiscal (producto de la recesión y de la baja de las exportaciones).

A su vez, las metrópolis imperiales con sus bancos y corporaciones en control mayoritario de recursos naturales y sistemas económicos productivos de América Latina, descargan su propia crisis en la región mediante:

A) Transferencia de la crisis recesiva y de la desocupación (por medio de las empresas trasnacionales)

2) Transferencia de fondos financieros a las metrópolis imperiales (por medio de los bancos trasnacionales)

3) Rescates (y subsidios) bancarios y empresariales con dinero estatal (ejercitado por los gobiernos locales)

Según el analista económico Claudio Katz: "Los capitalistas de México, Brasil y Argentina reciben los socorros que deberían destinarse a los desamparados. Los gobiernos social-liberales y neo-desarrollistas convergen en un estatismo favorable a los poderosos y no coordinan sus programas anticrisis".

"El crack -señala Katz- ha creado una necesidad de liquidez en las economías centrales, que provoca fuertes sustracciones de fondos. Especialmente los bancos extranjeros transfieren recursos desde América Latina hacia sus casas matrices. Estas repatriaciones ya afectan a un cuarto del total de recursos manejados por esas entidades en las economías emergentes".

Para el mencionado analista, "También los segmentos internacionalizados de las finanzas regionales son vulnerables al desplome global. Algunos fondos privados de pensión –enlazados al vaivén especulativo mundial- acumulan pérdidas que amenazan su supervivencia (especialmente en Chile)".

Esto revela claramente la estrategia señalada al principio: Las reservas acumuladas en los bancos centrales regionales (mediante la imposición del "deficit cero") ya están sirviendo para salvar al capitalismo privado en crisis, con dinero público proveniente de impuestos pagados por toda la sociedad latinoamericana, principalmente por los sectores más pobres y vulnerables.

De manera tal que, y con la finalidad de apoderarse del "dinero fresco" (acumulado por los "ajustes"), los mega consorcios financieros, luego de instalar la nueva "burbuja" con la crisis en los países centrales, vienen por las reservas US$ acumuladas en los bancos centrales de América Latina a través de un proceso de "crecimiento económico" sin distribución social.

La resolución final de la reciente cumbre del G-20 (el G-8 más los "emergentes") marcó el nuevo objetivo: Reciclar una nueva "burbuja financiera" (negocios en la crisis) con las reservas de los países periféricos del Sur. Con el dólar y el FMI como protagonistas centrales.

En este escenario, el G-20 (bajo presión directa de EEUU), con un FMI reciclado y convertido en "banco mundial" de la crisis, decidió lanzar un nuevo proceso de endeudamiento del sur periférico para salvar prioritariamente al sistema financiero colapsado.

En resumen, y con el FMI (controlado por EEUU, y en menor grado por la UE) como prestador y supervisor, las reservas de Asia, África y América Latina, van a ser transferidas (mediante el endeudamiento) para generar una nueva "burbuja financiera" por la cual los grandes consorcios sionistas de Wall Street y de las metrópolis europeas y asiáticas van a utilizar la crisis para "hacer negocios". Como ya los están haciendo en los países centrales.


La cumbre del G-20 cuadruplicó las reservas del FMI en US$ 1 billón, lo que convierte al organismo multitaleral en lo más similar a un Banco Central del mundo que interviene en última instancia para evitar el derrumbe de sus miembros acosados por la crisis recesiva global.

Así como los bancos centrales de las metrópolis imperiales de EEUU y Europa pilotean los "rescates" de empresas y bancos quebrados (con dinero publico y garantía estatal), de la misma manera el FMI va a cumplir el mismo rol a escala de los gobiernos de los países "emergentes" y "subdesarrollados" del Sur periférico.

Como en los países centrales, los "rescates" (realizados con endeudamiento solventado con dinero público) no van a estar a orientados a restablecer la producción y el consumo, sino a salvar a los bancos y entidades privadas quebradas y a reactivar un macro negocio financiero con la crisis.

Con un detalle: Los bancos y empresas quebradas en el mundo "subdesarrollado" o "emergente" son filiales de las corporaciones trasnacionales imperialistas que tienen sus casas matrices en EEUU o en Europa, y que han "exportado" la crisis financiera recesiva a las áreas emergentes.

A modo de síntesis la reciente cumbre del G-20 demostró que la locomotora USA sigue controlando y hegemonizando las decisiones del decadente sistema capitalista globalizado, y que la también decadente Europa y los vagones del capitalismo "emergente", con China a la cabeza, son impotentes para imponer reformas y cambiar las reglas del sistema imperante con el dólar como moneda patrón.

"Por ahora el colapso financiero golpea con mayor furia a las economías centrales, pero EEUU, Europa Central y Japón cuentan con recursos superiores para intentar un contrapeso. Pueden ensayar reactivaciones con el sostén del Tesoro y emiten los dólares, euros y yenes que utiliza América Latina. Además, incrementan el déficit fiscal, mientras la región continúa atada a las normas del superávit", señala Claudio Katz .

Con las nuevas medidas impulsadas por EEUU y aprobadas en el G-20, se busca (con el FMI como operador central) reciclar una nueva "burbuja" de "negocios en la crisis" en toda la periferia de Asia, Africa y América Latina a través del endeudamiento y pago de los créditos con las reservas acumuladas.

Lo que en definitiva buscan las nuevas medidas "regulatorias" con el FMI como actor central en el Sur periférico, es "institucionalizar" lo que ya están haciendo los Estados "emergentes" y "subdesarrollados": "Salvar" a las empresas y bancos privados con dinero público, recreando simultáneamente un multimillonario negocio capitalista con la crisis.

De esta manera, de mano del FMI y del nuevo proceso de endeudamiento, los consorcios financieros imperiales se "chupan" los fondos frescos de las reservas del Sur a través del endeudamiento y los intereses de los préstamos destinados a "salvar" a los bancos y empresas de la quiebra.

Este es el objetivo y la tesis central que EEUU (al margen de la crisis y de las necesidades sociales de la región) intentará reforzar e imponer en la próxima Cumbre de las Américas a realizarse el próximo fin de semana, en Puerto España, Trinidad y Tobago .

"La cumbre de las Américas tiene ante sí una región donde más de 96 millones de personas viven en condiciones de extrema pobreza, unos 400 millones de ciudadanos son víctimas de algún tipo de discriminación y 22 millones de jóvenes carecen de oportunidades para estudiar, cifras muy ligadas a las fórmulas neoliberales que pululaban en el hemisferio", puntualiza este lunes la agencia cubana Prensa Latina..

"Pese a que los actuales gobiernos en Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, entre otros, batallan contra las recetas diseñadas en el Norte, oscuras estadísticas en materia social prevalecen en el continente", añade.

Y agrega:" En las Américas, alrededor de 3,2 millones de personas están infectadas de VIH/SIDA, mientras que enfermedades como el dengue, la malaria, el mal de Chagas y la tuberculosis siguen siendo los principales desafíos para la salud en la región".

Durante la III Asamblea parlamentaria Europa-Latinoamérica que sesionó la semana pasada entre el 6 y el 8 de abril en Madrid con 150 representantes de países de esas dos regiones, los legisladores señalaron que el deterioro de la situación causa una creciente inquietud del otro lado del Océano Atlántico y criticaron al llamado Grupo de los 20 (G20) por su actuación en las actuales circunstancias.

"El G20 en sus dos recientes cumbres (Washington, noviembre de 2008) y Londres hace una semana) ha limitado su interés a las cuestiones financieras, mientras las dificultades económicas incrementan los riesgos en los países latinoamericanos", apuntaron los comentarios en la Asamblea Europa-América Latina.

Pero este escenario estructural de pobreza, crisis recesiva y desocupación dejado en América Latina por el macro-robo industrial y financiero de los bancos y trasnacionales del "capitalismo globalizado" no va a estar agendado como debate central en la próxima Cumbre de las Américas.

Obama, con su séquito imperial, vienen con una idea fija: Imponer en la región la visión centralista USA-UE del "rescate financiero" como recurso prioritario para "salvar" a la región de la crisis.

En forma práctica y efectiva, los "préstamos" del nuevo FMI reciclado por el G-20 (solventados con dinero público y garantía del Estado) van a estar destinados a salvar a las mismas corporaciones y bancos privados trasnacionales que generaron la crisis en los países subdesarrollados y emergentes.

En otras palabras, los bancos y trasnacionales del Imperio vienen por el "efectivo en caja" que los gobiernos del sur acumularon siguiendo las recetas del "modelo" impuesto desde el norte.

Algo así como tomar el resto del botín del robo que habían hecho acumular en los bancos centrales (dependientes) pensando en "tiempos difíciles". Fuente IAR:

Por Manuel Freytas (*)
manuelfreytas@iarnoticias.com

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