20 may. 2009

La inflación podría ser la solución a los problemas de la economía de EEUU


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Quizá lo que la economía estadounidense necesita es una dosis de inflación. Esa es la opinión de economistas como Gregory Mankiw, ex asesor de la Casa Blanca, y Kenneth Rogoff, que fue economista jefe en el Fondo Monetario Internacional.

Los economistas argumentan que un control menos estricto de la inflación facilitaría a los consumidores y a los Gobiernos el cumplir con sus obligaciones. Además podría ayudar a la economía si anima a los estadounidenses a gastar ahora en lugar de hacerlo más adelante, cuando suban los precios.

"Propongo una inflación del 6% durante al menos un par de años", según Rogoff, de 56 años, que ahora es profesor de la Universidad de Harvard. "Mejoraría la bomba de deuda y nos ayudaría en el proceso de desapalancamiento".

Riesgos de la medida

Dicha estrategia sería arriesgada. Una perspectiva de precios más altos ahuyentaría a los inversores extranjeros y haría caer el dólar. El reto sería evitar que la inflación regresara a los niveles de más del 10% que prevalecieron en los años setenta, que necesitaron de un recesión y casi una década para ser subsanados.

"Cualquiera que haya sido director de un banco central no querría que las expectativas de inflación se desquiciaran", señala Marvin Goodfriend, ex funcionario del Banco de la Reserva Federal de Richmond. "La Fed tendría que crear una recesión para recuperar su credibilidad", agrega Goodfriend, ahora profesor de la Escuela de Negocios Tepper de la Universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh.

Deflación

Por el momento, la atención de la Fed se centra en evitar una deflación: una caída de los precios y los salarios que dificulta pagar las deudas y fomenta posponer las compras. De momento, el Departamento del Trabajo informó el 15 de mayo que los precios al consumidor se mantuvieron iguales en abril con respecto al mes previo, y que bajaron un 0,7% con respecto a 2008.

"Actualmente estamos siendo muy agresivos porque intentamos evitar" una deflación, dijo el presidente de la Fed, Ben S. Bernanke, en una conferencia de la Fed en Atlanta el 11 de mayo. Bernanke, de 55 años, dijo que el riesgo de deflación estaba cediendo y que la Fed estaba lista para revertir el curso cuando fuera necesario a fin de mantener la estabilidad de precios y evitar un episodio de inflación indeseable.

La Fed ha definido implícitamente la estabilidad de precios como una inflación anual de entre 1,5 y 2%, medida por un índice de precios basado en los gastos de consumo personal.

Precios, salarios

Incluso después de todo lo que ha hecho la Fed para estimular la economía, algunos economistas argumentan que necesita hacer más y buscar deliberadamente una inflación más elevada que también impulse los salarios.

Puesto que la Fed no puede bajar más los tipos, Mankiw dice que el banco central debería comprometerse a producir una inflación "considerable". Esto colocaría los tipos de interés reales ajustados por inflación --el coste de tomar prestado menos la inflación-- en territorio negativo, si bien el tipo nominal seguiría siendo de cero. Si además los estadounidenses estuvieran convencidos del compromiso de la Fed, comprarían más y tomarían más prestado, dice.

Mankiw, actualmente profesor de Harvard, se niega a proporcionar un número concreto sobre la tasa de inflación que la Fed debería buscar, y dice que el banco central tiene modelos informáticos que serían útiles para determinarlo.

Al proponer que la Fed se comprometa a generar un cierto grado de inflación, Mankiw, de 51 años, compara la medida con la decisión de Estados Unidos de abandonar el patrón oro en 1933, que liberó a los encargados de la política monetaria para combatir la depresión.

Una inflación más elevada quizá sea preferible a un mayor desempleo, o a nuevos paquetes de estímulo que incrementen la deuda nacional, dice Mankiw, que fue presidente del consejo de asesores económicos durante el Gobierno del presidente George W. Bush.

Los incrementos en los salarios producidos por la inflación (y los mayores impuestos que generan) podrían hacer más fácil devolver la deuda a todos los niveles. "Hay billones de dólares de deuda, deuda del consumidor, deuda del gobierno", señala Rogoff. "Es una cuestión de como lograr el desapalancamiento. ¿Quieres pasar un largo periodo de crecimiento lento, mucho ahorro y muchos problemas o legales o aceptas una inflación mayor?", concluye.

Ventaja de la inflación

"La principal ventaja de un leve aumento de la inflación es que sería menos probable que corriéramos el riesgo de que las tasas de interés llegaran a cero y la Fed no pudiera estimular la economía de ser necesario", dice Laurence Ball, profesor de la Universidad John Hopkins en Baltimore. Sin embargo, Ball reconoce que hay cierto peligro en tratar de crear inflación, ya que se podría disparar una espiral de precios.

John Makin, ejecutivo del hedge fund Caxton Associates en Nueva York, quiere que la Fed vaya más allá y apunte al nivel de precios en lugar de limitarse a una tasa de inflación. Esa política significaría que si la inflación es menor al 2% durante un período de tiempo, la Fed tendría que hacerla subir para compensar el déficit y mantener los precios en la trayectoria deseada.

Algunos inversores ya se muestran preocupados ante la posibilidad de que Bernanke vaya demasiado lejos. "Estamos en camino a una mayor inflación a largo plazo", dice Axel Merk, director general de Merk Investments LLC en Palo Alto, California. "Es bueno para los deudores, pero malo para los acreedores. Es peligroso e irresponsable".

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