15 nov. 2008

Uruguay: puede más la soberbia y el ego, que un pueblo


loultimoenpolitica.blogspot.com
AUTORITARIO, MONARCA, IMPERIALISTA: LE DIJERON DE TODO EL PRESIDENTE VAZQUEZ. DA LA IMPRESIÓN QUE NI EL FA NI TABARE VAZQUEZ QUIEREN GANAR OTRO PERÍODO DE GOBIERNO. "TABARE NOS AVERGONZÁS" "TU VETO TE COSTARÁ MI VOTO" DECÍAN ALGUNOS CARTELES Y CONSIGNAS FURIOSAS CONTRA EL PRESIDENTE. EL MANDATARIO URUGUAYO QUEDÓ SOLO. NO, SOLO NO; LO APOYÓ LA IGLESIA Y TODA LA DERECHA URUGUAYA (para un socialista debe ser muy lindo)

"Plebiscito", "Estado laico", "Somos democracia, no somos monarquía", "Alerta presidente, que a las mujeres pobres las condena a la muerte" fueron algunas de las arengas que una multitud enojada dejó escapar en la Plaza Libertad, en una manifestación contra el veto del presidente a la despenalización del aborto. Militantes de diferentes organizaciones, legisladores como Glenda Rondán, Luis Gallo, Margarita Percovich, José Díaz y Jorge Zabalza, y decenas de personas que se sumaron espontáneamente a la movilización formaron un grueso corredor humano que con las clásicas manos anaranjadas cantó, gritó y lanzó consignas contra la decisión presidencial.
"A las mujeres de izquierda tu veto nos da vergüenza", o "Tu veto te costó mi voto" fueron otras consignas pintadas en carteles y pancartas. "Nos juntamos para protestar ante este acto de autoritarismo que implica un retroceso enorme para el sistema democrático del país y para manifestar nuestra más profunda indignación ante la actitud del presidente de la República", fue la consigna emitida por la Comisión Nacional de Seguimiento, Mujeres por Democracia, Equidad y Ciudadanía (CNS) al convocar a la gente a la Plaza.

Opiniones y el después

Mientras tanto, el senador del Espacio 609, Alberto Couriel, valoró como “un error” la decisión del presidente Vázquez de vetar la despenalización del aborto, y expresó que la vigencia de la ley de Salud Sexual y Reproductiva, sancionada finalmente por el Poder Legislativo esta semana, es “un tema de democracia directa”, informó Canal 4. “Hay culturas distintas, valores distintos, principios distintos: era la sociedad civil la que tenía que resolverlo” y no el veto presidencial, señaló Couriel. Es que en la medida que la decisión de Tabaré Vázquez impide la promulgación y entrada en vigor de la norma aprobada por el Parlamento, queda cerrado el camino del referéndum constitucional, opción que solo puede promoverse acerca de una ley vigente. “Lamentablemente este veto no va a permitir levantarlo para hacer el referéndum que todos queríamos”, dijo el senador de la 609, antes de apuntar una crítica al primer mandatario. “Fui seregnista toda la vida, 18 años trabajé con (Líber) Seregni, me siento tabarecista desde el año 1989, y creo que francamente que este es un error cometido por el presidente de la República”, lamentó Couriel. Canal 4 también consultó al respecto a otros dirigentes políticos de todos los partidos con representación parlamentaria. El precandidato presidencial por Unidad Nacional, Luis Alberto Lacalle, celebró la decisión adoptada por Vázquez. “Antes que nada quiero destacar el coraje cívico del presidente de la República; seguramente no es una decisión fácil, pero cuando uno encuentra gente que a la hora de las convicciones profundas no vacila en tener una actitud que pueda ser contraria a un interés político, es digno de ser destacado”, valoró. El también precandidato del Partido Nacional, el senador Jorge Larrañaga aseguró que concurrirá a la Asamblea General junto a sus compañeros de partido para "acompañar y respaldar el veto del presidente Vázquez". En filas del Partido Colorado, en tanto, el precandidato presidencial por la corriente Batllismo Siglo XXI, José Amorín, es contrario al veto interpuesto por Vázquez a los tres artículos de la citada ley que refieren a la despenalización del aborto. “Ahora hay otra posibilidad constitucional que es levantarlo. Irá al Parlamento y veremos qué hace la Asamblea General. En este caso, (Vázquez) está actuando dentro de la Constitución. Las mayorías estaban en el Parlamento para votar la ley, el presidente la vetó, ahora vuelve al Parlamento y vamos a ver qué dicen las mayorías parlamentarias”, destacó. Finalmente, la senadora frentista Margarita Percovich, de la Vertiente Artiguista y promotora de la ley vetada, admitió que el mandatario fue “coherente con lo que dijo hasta en la campaña electoral” de 2004. “Nosotros discutiremos, los legisladores de gobierno, tanto en Senado el lunes como en Diputados el martes, qué actitud vamos a tomar: si convocamos a la Asamblea General o no”, reflexionó Percovich. La legisladora aludía de esa forma a la disyuntiva en que el veto coloca al bloque parlamentario del oficialismo, porque el ejercicio de la prerrogativa que la Constitución ofrece al Legislativo para levantar el veto, implicaría un enfrentamiento directo entre Vázquez y su bancada, con dos poderes del Estado involucrados en un conflicto de la fuerza política de gobierno.

Explicaciones

El mandatario de izquierda, de profesión médico oncólogo (EMPRESARIO) vetó el jueves junto a la ministra de Salud, María Julia Muñoz, los tres artículos de la ley de Salud Sexual y Reproductiva que refieren a la despenalización del aborto, que había sido aprobada el martes por la Cámara de Senadores por 17 votos en 30. "Hay consenso en que el aborto es un mal social que hay que evitar. Sin embargo, en los países en que se ha liberalizado el aborto, éstos han aumentado", señala el veto presidencial remitido este viernes al Parlamento. Asimismo, subraya que "la legislación no puede desconocer la realidad de la existencia de vida humana en su etapa de gestación, tal como de manera evidente lo revela la ciencia". "El verdadero grado de civilización de una nación se mide en cómo se protege a los más necesitados (...). El criterio no es el valor del sujeto en función de los afectos que suscita en los demás, o de la utilidad que presta, sino el valor que resulta de su mera existencia", agrega el texto. La ley, que había sido sancionada con los votos del oficialismo, habilita a la mujer a "decidir la interrupción de su embarazo durante las 12 primeras semanas de gravidez", alegando situaciones de penuria económica, familiares o de edad, así como por razones de salud, malformaciones o peligro de la vida de la madre. Para levantar el veto, se requiere 3/5 de los votos de los componentes de cada Cámara reunidos en Asamblea General, órgano que dispone de 30 días de plazo para expedirse, aunque de antemano se sabe que no se conseguirá reunir esa mayoría especial, de al menos 18 senadores y 60 diputados. Sin perjuicio del escenario planteado, los activistas que adhieren a la legalización no cesan en su esfuerzo por revertir la legislación que penaliza la práctica abortiva en el país desde 1938. "Es imprescindible que (...) todas y todos salgamos a la calle a reclamar por nuestros derechos, por lo que es justo y democrático. Ante esta situación la pasividad y el silencio no son opciones admisibles. La voluntad del Presidente no representa la voluntad del país", indica el texto de la CNS. Según una encuesta de Interconsult publicada esta semana en la prensa local, el 57% de los uruguayos aprueba el aborto, 42% está en contra y 1% dice no tener posición sobre el particular. En Uruguay se consuman anualmente 33.000 abortos, según datos que obran en poder del Parlamento y de la Asociación Uruguaya de Planificación Familiar.

Más oficialistas contra el veto

Montevideo Portal consultó con el senador Víctor Vaillant, quien se refirió a las posibilidades que tiene el Parlamento, ante la decisión del presidente Vázquez. "Pueden pasar dos cosas; que no se convoque a Asamblea General, porque sabemos que no tenemos los votos o que se convoque a Asamblea General y no alcancen los votos", señaló Vaillant, que integra la Comisión de Salud de la Cámara Alta y también milita en el Espacio 609. "El parlamento cumplió con el papel más importante, el debate de un tema tabú, que ha mostrado el país de la cola de paja, el país que tiene sus temas importantes y hace como que no los ve", agregó. Por otro lado, destacó que todo el debate significó "una toma de conciencia positiva" y agregó que más allá de que la oposición y el presidente Vázquez hayan vetado la ley, “es claro que la mayoría de los uruguayos quiere la despenalización del aborto”. Consultado sobre la figura del veto en sí misma, Vaillant se limitó a decir que corresponde a un sistema de co legislación en que el Poder Ejecutivo promulga o veta las leyes que el Parlamento aprobó y luego las devuelve al Parlamento por si este quiere levantar el veto. "Nosotros acabamos de ejercer el derecho que tenemos como legisladores de aprobar la ley de despenalización del aborto y actuamos utilizando esa herramienta de acuerdo a nuestras convicciones”, valoró.
Fuente: Montevideo portal

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