1 ene 2009

Sepa porqué no se detiene el exterminio en Gaza







loultimoenpolitica.blogspot.com

(Plan A y Plan B): La estrategia es la misma que siguieron en Libano con Hezbolá: Darle tiempo a Israel para que avance lo más posible en la destrucción de la infraestructura y la capacidad operativa de Hamás, y luego llamar a un alto el fuego para "pacificar". La "inacción" de la ONU, EEUU y las potencias sionistas europeas (en control del Consejo de Seguridad) para detener el conflicto no es una casualidad sino una causalidad impulsada por un objetivo en común: Prolongar la masacre bajo llamados formales a "parar la violencia" (sin un medida de acción concreta) favoreciendo a los objetivos de Israel.

Se impone una lógica: EEUU, la Unión Europea e Israel son socios en un mismo plan: Terminar con Hamás y las organizaciones palestinas aliadas de Irán, Siria y Líbano, y preparar el terreno para avanzar contra Hezbolá y en una operación final contra las usinas nucleares de Teherán.
Los gobiernos árabes, socios comerciales del eje sionista USA-UE, repiten el mismo esquema de "inacción" atendiendo a sus intereses económicos-financieros diversificados con el "occidente" sionista.
Washington, Tel Aviv y la UE, a su vez, necesitan concretar lo que no pudieron realizar en agosto de 2006: Despejar la retaguardia de "terrorismo islámico" (léase Hezbolá, Hamás y el resto de los grupos combatientes contra Israel) y desde ahí avanzar hacia el proyecto de "remodelación" del Medio Oriente terminando con los regimenes de Damasco y Teherán.
El proyecto geopolítico de fronteras abiertas sin "terrorismo islámico" que alienta el eje sionista USA-UE-Israel necesita prioritariamente destruir la "base islámica" que sustenta el eje petrolero Rusia-Irán-Siria-Venezuela.
Hay dos cuestiones esenciales en disputa: Las redes petroleras y gasíferas de Eurasia y el Medio Oriente y la supervivencia del Estado de Israel. Medio Oriente enlaza el petróleo del Caspio y del Asia Central con el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz, el centro de la disputa estratégica con Rusia por el control de los corredores energéticos de Eurasia y Medio Oriente.
Irán, en frontera con el Caspio y el Golfo Pérsico, es el pivote táctico y el guardián central del estrecho por donde transita más del 40% del petróleo mundial. Y un Irán "nuclear" -en control del Estrecho de Ormuz- se pondría fuera del campo de "amenaza" del eje sionista USA-UE, desnivelaría la "guerra energética" a favor del eje

Rusia-Irán-Siria-Venezuela y amenazaría la supervivencia del Estado de Israel, la columna vertebral del proyecto sionista en Medio Oriente.
Hezbolá en Líbano, y Hamás en Gaza, a su vez, representan la columna vertebral del eje Irán-Siria en el "patio trasero" de Israel. El proyecto de fronteras abiertas sin "terrorismo islámico" necesita eliminarlos del paso para preservar de peligro las fronteras y ciudades israelíes cuando se pongan en marcha las operaciones militares (inevitables) contra Irán y Siria. Fracasaron en Líbano en el 2006, y ahora recomienzan por el eslabón más débil: Gaza.


Informe especial


La masacre militar, no está orientada a tomar Gaza sino a producir un desenlace internacional con la ONU y las potencias centrales, y cuenta con un Plan A y un Plan B.

Plan A (de máxima). Terminar con el gobierno de Hamás y restituir en el poder a la Autoridad Palestina (AP) con Mahmud Abbas como presidente, respaldado por una fuerza internacional de la ONU que tome el control militar y garantice el desarme efectivo de Hamás y de las organizaciones armadas de la resistencia palestina (el mismo esquema que intentaron aplicar sin éxito con Hezbolá en Libano). Para implementar este plan necesitan una "saturación del terror militar" con la masacre militar y que Israel destruya y/o debilite al máximo la capacidad logística y operativa de Hamás.

Plan B (de mínima)

Si se complica (por las contradicciones inter-potencias) el Plan A en el Consejo de Seguridad de de la ONU, avanzar en una propuesta (que ya está en curso, según versiones de Israel) de tregua acordada con Hamás y arrancarle concesiones (en su posición belicista con Israel) aprovechando y profundizando su debilidad y aislamiento internacional. Ambas opciones dependen de que el poder aéreo y los bombardeos israelíes peinen todo el territorio de Gaza y destruyan la mayor cantidad de blancos en búnkeres y centros logísticos y organizativos de Hamás. Se trata de una estrategia resumida en el dicho popular de "entro, toco y me voy", donde los helicópteros y aviones B 16 judíos destruyen lo más posible las estructuras de la resistencia de Hamás, y luego, tras un llamado de alto el fuego de la ONU y el anuncio del despliegue de una "fuerza internacional de paz", se repliegan a sus bases. La fórmula, con algunos "retoques" es la misma que aplicaron en Líbano, donde el fracaso sobrevino por el alargamiento de las operaciones (34 días) y la derrota terrestre a manos de Hezbolá.

La opción más potable

Ambos planes, el A y el B, son compatibles y funcionales con la estrategia de asesinar y luego negociar, que está aplicando a rajatabla el gobierno del Estado de Israel con la operación de exterminio militar en Gaza, pero su implementación depende de las relaciones de poder internacional y del marco imperante entre las potencias que integran el Consejo de Seguridad de la ONU. El escenario del Plan A es de difícil implementación: 1)- debido a la renuencia de las potencias europeas a ceder tropas para otra ocupación internacional como en Afganistán que desgasta su imagen y complica sus políticas internas, y 2)- por la presencia de Rusia y de China que seguramente van a bloquear cualquier iniciativa de intervención internacional de Gaza en el Consejo de Seguridad. En cambio el escenario de estrategia "intermedia" con el Plan B, la oferta de tregua, es el salvoconducto de Israel para preservar el control sobre Gaza si fracasa el Plan A en el Consejo de Seguridad. Todas las señales que lanzan los líderes políticos y jefes militares de Tel Aviv se encaminan aparentemente hacia la búsqueda de una tregua (bajo presión militar) con Hamás.

El reloj de Gaza

El punto "vulnerable" del plan sionista en ejecución -como sostienen los expertos- son las agujas del reloj de Gaza. Como en Líbano, la masacre israelí juega contra reloj y transita por una delgada cornisa donde el vencedor puede terminar vencido. De acuerdo con la lógica militar, sin un ataque por más demoledor que fuere (como está sucediendo en Gaza) se prolonga demasiado en el tiempo sin conseguir la derrota del enemigo, termina jugando en contra del atacante. Ese fue el primer error de Israel en Líbano que su jefes militares dicen haber "superado". El ataque de Israel contra Hamás se asemeja al de un león tratando de exterminar a un ratón. En la guerra la prolongación del tiempo siempre favorece al más débil, y sí Israel (y sus socios sionistas) no consiguen un "cese del fuego" inmediato en posición de triunfo con Hamás, las agujas del reloj le van a empezar a jugar en contra. Con cuatro jornadas consecutivas de bombardeos en Gaza, casi 370 muertos y 1.400 heridos, Hamás sigue firme y desafiante y anunció este martes que está en condiciones de extender el radio de alcance de sus cohetes en territorio israelí. Por otra parte, Hezbolá y diversas organizaciones del mundo islámico lanzaron un llamamiento a una tercera Intifada con atentados suicidas contra Israel no solo en la franja de Gaza, sino en todo el mundo árabe islámico diseminado por los cinco continentes. En un discurso, el domingo, Hassan Nasralá invitó a los egipcios a salir a las calles "por millones" para forzar la apertura de la frontera con Gaza, y dijo que en ese caso el ejército no podría oponerse a la muchedumbre. Muchedumbres islámicas atacando embajadas israelíes en occidente o arrojándose desarmadas contra los tanques y las tropas judías en Medio Oriente, recrea inmediatamente en los jefes militares y políticos de Israel el fantasma de la derrota del Líbano. Y ya hay señales claras de que las potencias y Tel Aviv han registrado el mensaje: Este martes llamaron a un cese al fuego antes de que el ataque prolongado sin resultados en el tiempo se convierta en derrota para Israel. Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) llamaron este martes en París a un cese el fuego "permanente" en la franja de Gaza, sometida desde el sábado a una ofensiva militar israelí en respuesta a tiros de cohetes, indicó el ministro francés, Bernard Kouchner. Deseamos un cese el fuego que sea permanente, que sea acatado, con un acceso humanitario, por supuesto, porque las víctimas son numerosas y hay que garantizar los auxilios y también un retorno al proceso de paz", dijo el ministro en una pausa de la reunión de urgencia de los ministros de Exteriores de la UE en París. El Cuarteto para Oriente Medio (Estados Unidos, UE, ONU y Rusia) también pidió este martes un cese el fuego inmediato que sea "plenamente respetado", según un informe divulgado por la ONU, al final de una conferencia telefónica entre los miembros del grupo. El primer ministro, Ehud Olmert, la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, y el ministro de Defensa, Ehud Barak, "se reunirán para evaluar la situación y examinarán una propuesta francesa de alto el fuego" de 48 horas, indicó un alto responsable israelí citado por la AFP. Por su parte, el presidente estadounidense, George W. Bush, habló por teléfono este martes con el presidente palestino, Mahmud Abas, y el primer ministro, Salam Fayad, sobre los esfuerzos para lograr un "alto el fuego duradero" en Gaza, anunció la Casa Blanca. El "apresuramiento" de los socios sionistas por llamar de urgencia a un cese el fuego que "retrasaron" durante cuatro días mientras los aviones judíos masacraban al pueblo palestino, revela una primera evidencia: La operación de exterminio de Hamás y de su estado mayor (como sucedió con Hezbolá en Líbano) no consiguió su objetivo en el tiempo previsto, y los muertos y heridos ya comienzan a jugar en contra de Israel. Los principales líderes de Hamás han sobrevivido a la matanza masiva de cuatro días y con cada hora que pasa sus figuras comienzan a cobrar dimensión de heroísmo vertebrador en el mundo islámico. El león no pudo comerse al ratón, y las cartas de la "tregua humanitaria" ya están echadas por los socios sionistas que seguramente la implementarán de urgencia en la ONU. Ahora Hamás deberá mover sus piezas en el tablero. Si Hamás acepta un "cese el fuego" sin imponer condiciones duras a los genocidas militares de su pueblo, se abre una instancia diplomática favorable a la aplicación del plan sionista USA-UE-Israel (en cualquiera de sus variables) en la ONU. Si Hamás rechaza la propuesta de cese el fuego y continúa desde la resistencia lanzando cohetes a las ciudades judías fronterizas, las agujas del reloj de Gaza van a empezar a jugar en contra de Israel. Y como ya predijeron los ayatolas de Irán, es posible que Israel haya ingresado nuevamente (como en Líbano) en otra ratonera de difícil salida.

Por Manuel Freytas (*)

manuelfreytas@iarnoticias.com

(*) Manuel Freytas es periodista, investigador y analista, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.

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