21 feb. 2009

Europa del Este se hunde y Alemania planea su rescate


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El verano de 2008 destacó por el
rally bajista al que estuvo sometido el dólar estadounidense, que llegó a cambiarse a 1,60 dólares por euro el pasado abril, batiendo todo un récord en plena burbuja del petróleo. Sin embargo, los bancos centrales acudieron al rescate del billete verde, estabilizando su valor respecto a la moneda única.


Pese a todo, algunos analistas avanzan el desplome del dólar en un futuro próximo y tampoco se descarta la depreciación del euro. Independientemente de la evolución de ambas divisas, en la actualidad, tras el estallido de la crisis financiera y económica, la crisis monetaria ha dado comienzo, tal y como avanzó Jim Rogers, arrastrando consigo a las monedas nacionales de diversos países, sobre todo, los emergentes. Europa de Este es el caso más explícito y cercano. Algunos países están solicitando ayuda internacional para evitar la bancarrota, ante la fuerte depreciación que sufren sus monedas nacionales. La exposición de la banca europea al Este: Algo que, sin duda, preocupa en el seno de la Unión, debido a la elevada exposición de su banca (sobre todo, la austriaca) a las economías ex soviéticas. No obstante, Alemania estudia salir al rescate de los países insolventes. Bajo la lupa se encuentran, incluso, economías pertenecientes a la Unión Monetaria, tales como Irlanda, España, Italia, Portugal o Grecia, en donde la fluctuación monetaria queda disipada bajo el paraguas de la moneda única. Fuerte depreciación del rublo: Sin embargo, otros países no corren la misma suerte. Es el caso, por ejemplo, de Rusia, México, Indonesia o Kazajistán. El Banco Central de Rusia está empleando sus reservas para frenar en la medida de lo posible la depreciación que sufre el rublo desde hace meses. La delicada situación financiera que vive el país ha obligado al Gobierno de Moscú a lanzar un plan de rescate bancario con el fin de reducir a la mitad los bancos del país mediante fusiones y liquidaciones. Es decir, prevé que desaparezcan unas 600 entidades. Para ello, el Ejecutivo ruso ha abandonado el rescate de su economía mediante el aumento del gasto público, a diferencia de EEUU, China y la UE. La banca central sale al rescate: Sin embargo, los expertos consultados por LD coinciden en que el empleo de las reservas del Banco Central para apuntalar el rublo no servirá de nada. De hecho, es una “política monetaria desastrosa”. Para lograr su objetivo, Moscú tendría que aprobar una subida drástica de los tipos de interés, hasta tasas próximas al 20% ó 30%, según Evgeny Gavrilenkov, economista jefe en Moscú de Troika Dialog, uno de los bancos de inversión más importantes del país, informa Bloomberg. No es la única economía con problemas. El peso mexicano se ha depreciado cerca de un 32% respecto al dólar en los últimos seis meses, ante el temor de que la fuerte recesión en EEUU cause un derrumbe de las exportaciones mexicanas. Nuevamente, el Banco Central de México ha optado por acudir al rescate de su moneda mediante la compra de pesos en el mercado de divisas. Así, desde inicios de febrero, la autoridad monetaria adquiere un volumen próximo a los 400 millones de pesos diarios para evitar que la caída se intensifique. El problema es que, una vez que la intervención pública se frene, el peso reanudará su bajada, según los expertos consultados. ¿Tipos de hasta el 30% en Rusia?: Por su parte, la rupia de Indonesia ha sufrido el mayor descalabro de los últimos ocho años, tras caer casi un 16% interanual con respecto al dólar. Ante tal situación, el Banco Central de Indonesia busca nuevos acuerdos para extender y ampliar sus líneas de intercambio de divisas (swap) con Japón, China y Corea del Sur, entre otros países.
Kazajistán es otro ejemplo claro del temor que existe en el mercado de divisas. El deterioro económico de Europa del Este, unido a la rebaja de la calificación de la deuda a Rusia y la caída del petróleo, se materializó en una fuerte depreciación de su moneda nacional (tenge), provocando una oleada de ventas entre los inversores. El Banco Central de Kazajistán ha aprobado un nuevo rango de fluctuación de su divisa con respecto al dólar, y desde octubre ha empleado 6.000 millones de dólares de sus reservas en un intento por defender el valor del tenge (casi 3.000 millones sólo en enero). En el lado contrario, se encuentra la fuerte apreciación del yen frente al dólar, con una subida cercana al 19% desde el pasado septiembre. Algo que, sin duda, está minando el principal motor económico del país: Las exportaciones. No obstante, la economía nipona acaba de registrar una contracción de su PIB récord, y está ya en plena recesión. Ante tal situación el Banco Central de Japón mantiene lo tipos de interés en el 0,1%, por debajo de la tasa que aplica EEUU, con el fin de atenuar la apreciación de su moneda. La libra británica se desploma: Por último, destaca el desplome de la libra en Gran Bretaña, ante el temor de que la nacionalización bancaria que está aplicando el Gobierno de Gordon Brown provoque efectos insostenibles sobre las cuentas públicas del país. La oposición conservadora ni siquiera descarta ya el riesgo de que el Ejecutivo británico tenga que solicitar ayuda financiera al Fondo Monetario Internacional (FMI). En este sentido, Lorenzo Bini Smaghi, miembro del directorio ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), lanzó el miércoles una crítica velada a Gran Bretaña, al decir que los países no deberían dejar que sus monedas caigan para obtener una ventaja económica. Los líderes de la zona euro no ven con buenos ojos la constante caída que ha experimentado en los últimos meses la libra esterlina frente al euro y otras monedas importantes. Y es que, los exportadores británicos están sacando ventaja a sus rivales europeos debido a que los productos valuados en libras son ahora mucho más baratos en los grandes mercados como EEUU y la misma zona euro. "Esta crisis hace crecer de nuevo el problema de si un solo mercado, como el que tenemos entre 27 países en la Unión Europea, puede funcionar sin problemas cuando al tipo de cambio de algunos de los miembros se le permite -o se lo alienta- a depreciarse fuertemente, distorsionando la competencia", dijo en un discurso Bini Smaghi, informa Reuters. El euro, bajo sospecha: Dicho funcionario es el encargado de las relaciones internacionales del Banco Central Europeo. "La integridad de un solo mercado puede ponerse en riesgo si la tasa cambiaria es usada -como hemos visto que se usa- como un instrumento para ganar competitividad en detrimento de los otros", afirmó. Desde octubre de 2007 la libra ha caído un 20% frente al dólar y un 11% frente al euro, incluyendo un ligero rebote frente a ambos el pasado mes. Todo ello, se está traduciendo en una creciente tensión económica en el seno de la Unión. No sólo en cuanto a la dudosa superviviencia del euro, tal como está configurado hoy en día, según alertó el inversor George Soros, sino también a nivel político. En la actualidad, la UE está discutiendo si acudir o no al rescate de países e, incluso, crear un bono (emisión de deuda pública) a nivel europeo para poder financiar los rescates públicos que están aplicando los Estados miembro. Una idea que, de momento, cuenta con el rechazo de Alemania. Por su parte, se debate la entrada de Gran Bretaña y Dinamarca en la Unión Monetaria, al tiempo que se acrecienta el temor de una posible expulsión o salida de ciertos países miembros en el futuro. De este modo, la crisis monetaria, y no sólo la económica y financiera, centrará la reunión del G-20 en Londres el próximo abril. En este sentido, el dólar, base del actual sistema monetario, y las relaciones entre EEUU y China será uno de los puntos clave. La tercera fase del Supercrash ha comenzado.

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