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23 jun 2009

Porqué Irán ??



loultimoenpolitica.blogspot.com


El triunfo de Ahmadineyad no es un dato menor: Irán es un jugador clave en el tablero de la guerra (por ahora fría) por el control geopolítico militar de los recursos energéticos del denominado "triángulo petrolero" Eurasia-Cáucaso-Medio Oriente.


El entramado estratégico de las redes energéticas del eje Eurasia-Cáucaso-Medio Oriente. Más del 70% de las reservas mundiales, define no solamente el destino del planeta a corto y mediano plazo sino que también define si el planeta va a llegar a su destino vivo o muerto.

En ese escenario, Irán, un gigante que comparte fronteras con Irak, Turquía, Afganistán y Pakistán, que limita al noreste con el Mar Caspio y toca al suroeste sus fronteras con el Golfo Pérsico, se convierte en la caja de resonancia estratégica de cualquier conflicto que estalle en el Cáucaso o en los corredores euroasiáticos del gas y petróleo.

En ese polvorín de la "guerra energética", todo lo que pasa repercute en Teherán y en sus fronteras, y todo lo que pasa en Irán se expande rápidamente a sus vecinos, y, todos juntos, representan el corazón estratégico de la guerra intercapitalista por áreas de influencia y recursos energéticos que disputan Rusia y el eje USA-UE.

Además, un posible panorama de la resolución de la guerra energética intercapitalista se complementa con el cuadro de la crisis económica estructural del sistema capitalista que ya se proyecta con una amenaza de recesión y despidos masivos de trabajadores a escala global.

El punto de convergencia de ambos factores, la guerra energética y la crisis económica-financiera, marca las agujas del reloj del sistema capitalista a escala global. Ambos se retroalimentan para detonar un desenlace encadenado.

El Factor Nuclear

En ese escenario, el triunfo arrasador de Ahmadineyad implica la línea de continuidad de la política de confrontación con Israel y EEUU, sobre todo el tema del programa nuclear iraní.

Tras la victoria de Ahmadineyad, el gobierno israelí consideró en un comunicado que la reelección de Mahmud Ahmadineyad al frente de la Presidencia supone un "aumento de la amenaza iraní".

"Si había alguna sombra de esperanza de cambio en Irán, he aquí la reelección de Ahmadineyad, que significa ante todo el aumento de la amenaza iraní", apuntó el viceministro de Asuntos Exteriores, Danny Ayalón, en un comunicado.

Un informe del OIEA advirtiendo la semana pasada que Irán posee el uranio altamente enriquecido necesario para fabricar una bomba nuclear disparó nuevas tensiones y preocupación en EEUU e Israel que han retomado una escalada de advertencias al régimen de Teherán sobre los riesgos a los que se enfrenta si continúa con su programa atómico.

Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, no descartó la posibilidad de un ataque preventivo contra Teherán, afirmando que los EEUU no quieren otra carrera de armamentos desencadenada por un Irán con armas nucleares.

En los últimos días, Israel pidió a la "comunidad internacional" que obligue a Teherán a "detener de inmediato" su programa nuclear, que el Estado judío percibe como la principal amenaza a su existencia.

Por su parte, el ministro de Cooperación Regional, Silvan Shalom, del derechista Likud, afirma que los resultados "explotan en la cara de quienes pensaron que Irán estaba hecho para el diálogo verdadero con el mundo libre, incluyendo el cese de su programa nuclear".

"La victoria de Ahmadineyad es un mensaje claro al mundo de que su política tiene el apoyo mayoritario de su pueblo y, por tanto, la mantendrá", agregó Shalom.

Pero en el tablero estratégico del Medio Oriente Irán representa algo más que una "amenaza nuclear" a Israel.

Por las líneas geopolíticas iraníes se trasmiten y retrasmiten los teatros de conflicto que atraviesan la escala comprendida entre Eurasia y Medio Oriente, cuyos desenlaces impactan directamente en las fronteras de Irán, ubicadas entre el Mar Caspio y el Golfo Pérsico, las llaves estratégicas del petróleo y la energía mundial.

Es decir que (y por lógica de osmosis) Irán ya forma parte esencial del conflicto del Cáucaso que se puede proyectar por sus fronteras al Golfo Pérsico, a Irak y al Medio Oriente.

La mayor potencia del mundo islámico es una llave estratégica para el dominio y control militar de la región del Golfo Pérsico y del llamado "triángulo petrolero" (Mar Negro-Mar Caspio-Golfo Pérsico), donde se encuentran más del 70% de las reservas petroleras y gasíferas mundiales, un elemento clave para la supervivencia futura de las potencias capitalistas del eje USA-UE.

En ese escenario, la reelección del presidente iraní marca un punto decisivo y crucial en la resolución del conflicto de Medio Oriente.

22 jun 2009

Ultima advertencia de los Guardianes de la Revolución islámica


loultimoenpolitica.blogspot.com

Los Guardianes de la Revolución de Irán afirmaron que no dudarían en enfrentarse a las protestas "ilegales" organizadas por candidatos presidenciales derrotados, advirtiendo a Occidente de que dejara de respaldar a los "agitadores".


Los Guardianes de la Revolución de Irán dijeron el lunes que se enfrentarían con los "agitadores" con métodos "revolucionarios", en una señal de una dura represión contra cualquier disturbio adicional tras las disputadas elecciones presidenciales.

"En la actual situación sensible (...) los Guardianes se enfrentarán con firmeza de una forma revolucionaria a los que violen la ley", dijeron en un comunicado, publicado en su web.

Los Guardianes afirmaron que no dudarían en enfrentarse a las protestas "ilegales" organizadas por candidatos presidenciales derrotados, advirtiendo a Occidente de que dejara de respaldar a los "agitadores".

Poco antes, la Fiscalía General de Teherán había dicho que unos "vándalos desconocidos" abrieron fuego y mataron a gente en los incidentes violentos registrados el sábado en la capital, informó la cadena de televisión estatal iraní Press TV.

La televisión estatal dijo el domingo que 10 personas murieron en los enfrentamientos entre policías y "terroristas" durante los disturbios en Teherán. También fue citado un alto cargo de la policía diciendo que los efectivos de seguridad no habían disparado.

Press TV, que transmite en inglés, dijo en su página web que la oficina del fiscal general había dicho que unos saboteadores armados dispararon contra civiles y causaron algunos muertos.

"Varios ciudadanos de Teherán murieron por los disparos de vándalos desconocidos el sábado por la noche", dijo Press TV citando a la oficina del fiscal, agregando que había sido detenido un hombre armado implicado en los hechos. Reuters

21 jun 2009

Irán en el ojo de la tormenta ¿porqué?


loultimoenpolitica.blogspot.com

El triunfo de Ahmadineyad no es un dato menor: Irán es un jugador clave en el tablero de la guerra (por ahora fría) por el control geopolítico militar de los recursos energéticos del denominado "triángulo petrolero" Eurasia-Cáucaso-Medio Oriente. El entramado estratégico de las redes energéticas del eje Eurasia-Cáucaso-Medio Oriente (más del 70% de las reservas mundiales) define no solamente el destino del planeta a corto y mediano plazo sino que también define si el planeta va a llegar a su destino vivo o muerto. En ese escenario, la reelección del presidente iraní marca un punto decisivo en la resolución del conflicto de Medio Oriente.

Fotos: hacé click en la foto de la derecha de tu pantalla, y estudiala luego de leer el informe.



La población iraní votó y se despejaron todas las dudas: La línea dura encabezada por Mahmud Ahmadineyad va a gobernar Irán por cuatro años más y el escenario de Medio Oriente comienza a clarificarse.

Todas las esperanzas de la trilogía sionista EEUU-UE-Israel, de que en Irán gobierne la clase media "reformista" (embebida en la ideología "progresista" occidental) se desmoronó ante el masivo apoyo popular recibido a los halcones de Teherán.

La Comisión Electoral iraní confirmó que el actual presidente, Mahmud Ahmadineyad, fue reelecto en primera vuelta por más del 60% de los votos para permanecer otros cuatro años al frente de la república islámica.

Según el Ministerio del Interior iraní, Ahmadineyad obtuvo el doble de votos que su principal contrincante electoral, al superar el 63% de los sufragios, frente al 30% conseguido por el reformista Mir Hossein Mousavi, en unas elecciones que contaron con una participación popular "sin precedentes".

Los otros dos candidatos, el reformista Mehdi Karubi y el conservador Mohsen Rezai, obtuvieron menos de 2% cada uno, según los resultados preliminares.

De acuerdo con el cómputo oficial, el actual presidente habría obtenido al menos 18,8 millones de votos, mientras su rival se ubicaría a una considerable distancia, con un poco más de 9 millones.

En los últimos días, la prensa internacional manipuló acción psicológica cruzada para minimizar la chance reelectiva de Ahmadineyad y reforzar la expectativa del "cambio progresista" sostenido por el principal rival de Ahmadineyad, Mir Hossein Mousavi, que propone políticas de acercamiento con Israel y EEUU.

Ahmadineyad lo duplicó en votos y zanjó la discusión a favor de la línea dura que sostiene contra viento y marea la conversión de Irán en potencia nuclear.

El triunfo de Ahmadineyad no es un dato menor: Irán es un jugador clave en el tablero de la guerra (por ahora fría) por el control geopolítico militar de los recursos energéticos del denominado "triángulo petrolero" Eurasia-Cáucaso-Medio Oriente.

El entramado estratégico de las redes energéticas del eje Eurasia-Cáucaso-Medio Oriente (más del 70% de las reservas mundiales) define no solamente el destino del planeta a corto y mediano plazo sino que también define si el planeta va a llegar a su destino vivo o muerto.

En ese escenario, Irán, un gigante que comparte fronteras con Irak, Turquía, Afganistán y Pakistán, que limita al noreste con el Mar Caspio y toca al suroeste sus fronteras con el Golfo Pérsico, se convierte en la caja de resonancia estratégica de cualquier conflicto que estalle en el Cáucaso o en los corredores euroasiáticos del gas y petróleo.

En ese polvorín de la "guerra energética", todo lo que pasa repercute en Teherán y en sus fronteras, y todo lo que pasa en Irán se expande rápidamente a sus vecinos, y, todos juntos, representan el corazón estratégico de la guerra intercapitalista por áreas de influencia y recursos energéticos que disputan Rusia y el eje USA-UE.

Además, un posible panorama de la resolución de la guerra energética intercapitalista se complementa con el cuadro de la crisis económica estructural del sistema capitalista que ya se proyecta con una amenaza de recesión y despidos masivos de trabajadores a escala global.

El punto de convergencia de ambos factores, la guerra energética y la crisis económica-financiera, marca las agujas del reloj del sistema capitalista a escala global. Ambos se retroalimentan para detonar un desenlace encadenado.

El factor "Irán nuclear"

En ese escenario, el triunfo arrasador de Ahmadineyad implica la línea de continuidad de la política de confrontación con Israel y EEUU, sobre todo el tema del programa nuclear iraní.

Tras la victoria de Ahmadineyad, el gobierno israelí consideró en un comunicado que la reelección de Mahmud Ahmadineyad al frente de la Presidencia supone un "aumento de la amenaza iraní".

"Si había alguna sombra de esperanza de cambio en Irán, he aquí la reelección de Ahmadineyad, que significa ante todo el aumento de la amenaza iraní", apuntó el viceministro de Asuntos Exteriores, Danny Ayalón, en un comunicado.

Un informe del OIEA advirtiendo la semana pasada que Irán posee el uranio altamente enriquecido necesario para fabricar una bomba nuclear disparó nuevas tensiones y preocupación en EEUU e Israel que han retomado una escalada de advertencias al régimen de Teherán sobre los riesgos a los que se enfrenta si continúa con su programa atómico.

Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, no descartó la posibilidad de un ataque preventivo contra Teherán, afirmando que los EEUU no quieren otra carrera de armamentos desencadenada por un Irán con armas nucleares.

En los últimos días, Israel pidió a la "comunidad internacional" que obligue a Teherán a "detener de inmediato" su programa nuclear, que el Estado judío percibe como la principal amenaza a su existencia.

Por su parte, el ministro de Cooperación Regional, Silvan Shalom, del derechista Likud, afirma que los resultados "explotan en la cara de quienes pensaron que Irán estaba hecho para el diálogo verdadero con el mundo libre, incluyendo el cese de su programa nuclear".

"La victoria de Ahmadineyad es un mensaje claro al mundo de que su política tiene el apoyo mayoritario de su pueblo y, por tanto, la mantendrá", agregó Shalom.

Pero en el tablero estratégico del Medio Oriente Irán representa algo más que una "amenaza nuclear" a Israel.

Por las líneas geopolíticas iraníes se trasmiten y retrasmiten los teatros de conflicto que atraviesan la escala comprendida entre Eurasia y Medio Oriente, cuyos desenlaces impactan directamente en las fronteras de Irán, ubicadas entre el Mar Caspio y el Golfo Pérsico, las llaves estratégicas del petróleo y la energía mundial.

Es decir que (y por lógica de osmosis) Irán ya forma parte esencial del conflicto del Cáucaso que se puede proyectar por sus fronteras al Golfo Pérsico, a Irak y al Medio Oriente.

La mayor potencia del mundo islámico es una llave estratégica para el dominio y control militar de la región del Golfo Pérsico y del llamado "triángulo petrolero" (Mar Negro-Mar Caspio-Golfo Pérsico), donde se encuentran más del 70% de las reservas petroleras y gasíferas mundiales, un elemento clave para la supervivencia futura de las potencias capitalistas del eje USA-UE.

En ese escenario, la reelección del presidente iraní marca un punto decisivo y crucial en la resolución del conflicto de Medio Oriente. Informe/IAR Noticias