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23 ago 2009

Ex secretario de seguridad de Bush revela dato clave del uso imperial del "terrorismo"


loultimoenpolitica.blogspot.com

"las amenazas de Al Qaeda"

El ex secretario de Seguridad Interior (en la era Bush), Tom Ridge, confesó en un libro que las alertas con las amenazas de ataque "terrorista" de Al Qaeda incrementaban el temor en la sociedad estadounidense y subían la popularidad de Bush, cuya administración las utilizaba con fines electorales. La revelación (más allá de ser una herramienta para publicitar el libro) trasciende la administración Bush, y pone sobre el tapete la utilización del terrorismo en operaciones psicológicas orientadas a generar consenso social y legitimación política a la "guerra contraterrorista" lanzada con la conquista militar de Afganistán e Irak tras el 11-S.

Informe
IAR Noticias
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Develando por primera el uso del "terrorismo" como herramienta de Estado (revelado en infinidades de informes considerados hasta ahora como "conspirativos"), Tom Ridge, afirma que fue presionado por altos funcionarios de la Casa Blanca para que elevara el nivel de la alerta nacional antes de las elecciones presidenciales de 2004 para favorecer la reelección de George W. Bush.

Ridge relata que, como se negó a hacerlo, lo convencieron de que había llegado la hora de renunciar al cargo (como efectivamente lo hizo).

Estas confesiones aparecen en el nuevo libro de Ridge "La prueba de nuestro tiempo: Estados Unidos asediado... y cómo podemos estar nuevamente seguros" (The Test of Our Times: America Under Siege ... and How We Can Be Safe Again) que saldrá a la venta el 1° de septiembre. próximo

En el libro Ridge cuenta que pese a los pedidos del ex secretario de Defensa, Donald H. Rumsfeld, y del entonces secretario de Justicia John Ashcroft, él se opuso a elevar el nivel de alerta y, finalmente, no fue elevado, aunque le costó el cargo.

Semanas antes de las elecciones habían sido difundidas dos grabacioness de Al-Qaeda: una con Osama Bin Laden y la otra con un hombre llamado "Azzam el estadounidense''.

La CIA -como lo hace siempre- reconoció la "autenticidad" de las amenazas y "reveló" que detrás de la "conexión terrorista" se encontraba, Adam Gadahn, alias "Azzam el estadounidense'' un californiano de 26 años buscado intensamente por el FBI.

El aumento de la "alarma terrorista" en EEUU poco antes de las presidenciales de 2004 pretendía influir en los resultados y favorecer a George W. Bush, afirma Ridge en su libro.

Bush y el candidato contrincante demócrata John Kerry -señala- estaban muy igualados en las encuestas y los funcionarios claves de Bush afirmaban que el video de Bin Laden, incluso sin elevar el nivel de alarma, contribuiría a una victoria final de Bush por un resultado abrumante.

Pese a todo se tomaron grandes prevenciones de seguridad en edificios públicos y en lugares claves de Nueva York, lo que ayudó a recrear el "clima terrorista" que lo llevó a Bush a ganar las elecciones y ser reelecto en el cargo presidencial.

En pleno despliegue del aparato de seguridad para prevenir el "ataque terrorista", Ridge renunció el 30 de noviembre del 2004.

Terrorismo de Estado imperial

Desde el punto de vista geopolítico y estratégico, el "terrorismo" no es un objeto diabólico del fundamentalismo islámico, sino una herramienta de la Guerra de Cuarta Generación que la inteligencia estadounidense y europea vienen utilizando (en Asia y Europa) para mantener y consolidar la alianza USA-UE en el campo de las operaciones, para derrotar a los talibanes en Afganistán, justificar acciones militares contra Irán antes de que se convierta en potencia nuclear, y generar un posible 11-S para distraer la atención de la crisis recesiva mundial.

A nivel geoeconómico se registra otra lectura: Si se detuviera la industria y el negocio armamentista centralizado alrededor del combate contra el "terrorismo" (hoy alimentado por un presupuesto bélico mundial de US$ 1,460 billones) terminaría de colapsar la economía norteamericana que hoy se encuentra en una crisis financiera-recesiva de características inéditas.

Esta es la mejor explicación de porqué Obama, hoy sentado en el sillón de la Casa Blanca, ya se convirtió en el "heredero forzoso" de la "guerra contraterrorista" de Bush a escala global.

La misma interpretación se puede inferir para las potencias de la Unión Europea que adhieren a los planes globales de la "guerra contraterrorista", así como para China, Rusia y las potencias asiáticas cuyos complejos militares facturan miles de millones con armas y tecnología destinadas al combate contra el "terrorismo".


Como se sabe, los "planes contraterroristas" son el principal rubro de facturación de los presupuestos armamentistas a escala global y conforman la mayor tasa de rentabilidad de las corporaciones de la guerra que giran alrededor de los complejos militares industriales de EEUU, Europa y Asia.

Este escenario, con las potencias centroasiáticas (que compiten por áreas de influencia con el eje USA-UE) adhiriendo a la "guerra contraterrorista" liderada por EEUU, marca con claridad como Al Qaeda y Bin Laden (un invento histórico de la CIA) ensambla en un solo bloque al sistema capitalista más allá de sus diferencias sectoriales.

Y esto reafirma una tendencia ya probada: La "guerra contraterrorista" no es una política coyuntural de Bush y los halcones neocon, sino una estrategia global del Estado imperial norteamericano diseñada y aplicada tras el 11-S en EEUU, que ya tiene una clara línea de continuidad con el gobierno demócrata de Obama.

La "simbiosis" funcional e interactiva entre Bush y Al Qaeda tiñó ocho años claves de la política imperial de EEUU. A punto tal, que a los expertos les resulta imposible pensar al uno sin el otro.

Durante ocho años de gestión, Bin Laden y Al Qaeda se convirtieron casi en una "herramienta de Estado" para Bush y los halcones neocon que convirtieron al "terrorismo" ( y a la "guerra contraterrorista") en su principal estrategia de supervivencia en el poder.

Hay suficientes pruebas históricas en la materia: El 11-S sirvió de justificación para las invasiones de Irak y Afganistán, el 11-M en España preparó la campaña de reelección de Bush y fue la principal excusa para que EEUU impusiera en la ONU la tesis de "democratización" de Irak legitimando la ocupación militar, el 7-J en Londres y las sucesivas oleadas de "amenazas" y "alertas rojas" le sirvieron a Washington para instaurar el "terrorismo" como primera hipótesis de conflicto mundial, e imponer a Europa los "planes contraterroristas" hoy institucionalizados a escala global.

Decenas de informes y de especialistas -silenciados por la prensa oficial del sistema- han construido un cuerpo de pruebas irrefutables de que Bin Laden y Al Qaeda son instrumentos genuinos de la CIA estadounidense que los ha utilizado para justificar las invasiones a Irak y Afganistán y para instalar la "guerra contraterrorista" a escala global.

La "versión oficial" del 11-S fue cuestionada y denunciada como "falsa y manipulada" por un conjunto de ex funcionarios políticos y de inteligencia, así como de investigadores tanto de EEUU como de Europa, que constan en documentos y pruebas presentados a la justicia de EEUU que nunca los investigó aduciendo el carácter "conspirativo" de los mismos (Ver: Documentos e informes del 11-S. / Al Qaeda y el terrorismo "tercerizado" de la CIA / La CIA ocultó datos y protegió a los autores del 11-S / Ex ministro alemán confirma que la CIA estuvo implicada en los atentados del 11-S / Informe del Inspector General del FBI: Más evidencias de complicidad del gobierno con el 11-S / Atentados del 11-S: 100 personalidades impugnan la versión oficial )

El aparato de la prensa sionista internacional, a pesar de su marcada tendencia "anti-Bush", jamás se hizo eco de estas investigaciones y denuncias que se siguen multiplicando, mientras que sus analistas sólo toman como valida la "versión oficial" instalada en la opinión pública a escala global.

El establishment del poder demócrata (que ejerce la alternancia presidencial con los republicanos en la Casa Blanca) jamás mencionó la existencia de estas investigaciones y denuncias en una complicidad tácita de ocultamiento con el gobierno de Bush.

Simultáneamente, y durante los ocho años de gestión de Bush, los demócratas no solamente avalaron las invasiones de Irak y de Afganistán y votaron todos los presupuestos de la "guerra contraterrorista", sino que también adoptaron como propia la "versión oficial" del 11-S.

Este pacto de silencio y de encubrimiento entre la prensa y el poder imperial norteamericano preservó las verdaderas causas del accionar terrorista de Bin laden y Al Qaeda, cuyas "amenazas" periódicas son publicadas sin ningún análisis y tal cual la difunden el gobierno y sus organismos oficiales como la CIA y el FBI

18 ago 2009

El show de las "elecciones libres" en Afganistán

loultimoenpolitica.blogspot.com

"Democracia" de ocupación: y las urnas del invasor

Afganistán, un país invadido y ocupado militarmente desde hace ocho años, con más de 200.000 cipayos colaboracionistas afganos y 100.000 soldados extranjeros desplegados en la guerra de ocupación contra los rebeldes del Talibán, celebra elecciones "libres y democráticas" (a decir del Departamento de Estado USA) el jueves. Esta farsa (que la prensa del sistema ni siquiera analiza), ya repetida en Irak y en otros teatros de masacre y de ocupación militar, pone al descubierto la impunidad del invasor imperial que convierte al país ocupado en un show grotesco con los propios verdugos colaboracionistas convertidos en "candidatos" electorales.

Informe

Grotesco electoral: marketing y campañas.

"Si la guerra de 1999 contra Yugoslavia fue la primera operación “fuera del área” de la OTAN –es decir, fuera de Norteamérica y de aquellos países de Europa que participan en la Alianza– la guerra en Afganistán marcó la transformación de la OTAN en una maquinaria bélica global", señala Rick Rozoff en un articulo para Global Research.

Por su parte, el secretario general de la OTAN Fogh Rasmussen afirmó que, a pesar de que se está pagando "un precio elevado" en vidas, espera que se entienda que estas pérdidas tienen lugar en "una causa vital" para la seguridad de los 42 países que contribuyen a ISAF (Fuerza de Asistencia Internacional para la Seguridad de la OTAN).

Rasmussen recalcó que prevenir el retorno del "terrorismo" a Afganistán es una cuestión "crítica", y señaló que el trabajo de los miembros de la fuerza internacional está centrado desde hace semanas en las elecciones presidenciales y provinciales del próximo jueves.

Tanto EEUU como la OTAN justificaron un aumento de soldados invasores en Afganistán en los últimos días argumentando que se trata de un esfuerzo para asegurar que las elecciones en ese país se realicen sin interrupción o sabotajes por parte de los rebeldes talibanes.

De manera tal, que los comicios del jueves se van a realizar con más presencia de tropas, tanques y otros vehículos blindados, helicópteros artillados, aviones de guerra y en medio de una ofensiva militar en gran escala contra los talibanes que ya amenazan a la capital, Kabul.

Tras los atentados del 11-M, en el 2001, la administración Bush invadió Afganistán contando con el apoyo de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), lo que -a diferencia de Irak donde la organización no actúa- supuso a posteriori para la organización atlántica, un involucramiento directo en la "guerra contraterrorista" de Bush en el país ocupado.

A lo largo de casi 6 años de ocupación las tropas conjuntas de la OTAN y EEUU aún no han podido controlar a la guerrilla talibán que en los últimos meses lanzó una feroz contraofensiva que ya causó enormes bajas y daños a las fuerzas ocupantes y posicionó a la resistencia en el control de la mayoría del territorio afgano.

ISAF: la presencia de las tropas invasoras.

La estrategia de conquista capitalista y militar que Bush y los halcones imperiales lanzaron detrás de la pantalla de la "guerra contraterrorista", emergente del 11-S, comienza claramente a resquebrajarse en Afganistán donde la resistencia talibán y los muertos estadounidenses y europeos crecen en simétricas proporciones.

Las bajas de las tropas internacionales -sobre todo estadounidenses y británicas- han alcanzado cifras récord desde julio, tras la puesta en marcha de operaciones para terminar con la resistencia en el sur afgano, bastión de los rebeldes talibanes.

De acuerdo con un informe de la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) 1.103 civiles murieron en el conflicto armado durante los seis primeros meses de 2009, un incremento de un 24% con respecto a 2008. La cifra en el mismo periodo durante 2008 fue de 818 personas muertas mientras que en 2007 la represión imperial se cobró 684 vidas.

Como es de uso, en la prensa internacional nadie se pregunta lo obvio: ¿Cómo se pueden realizar elecciones "democráticas" en un país ocupado y masacrado militarmente desde hace ocho años?.

El imperio estadounidense y sus socios en la ocupación (la OTAN y las potencias centrales) llegan al máximo nivel de alienación y de demencia: Hacer "votar libremente" a un pueblo conquistado, masivamente pobre e ignorante, cuya única motivación diaria es el sufrimiento, la guerra y la muerte.

Esta farsa (que la prensa del sistema ni siquiera analiza), ya repetida en Irak y en otros teatros de masacre y de ocupación militar, pone al descubierto la impunidad del invasor imperial que convierte al país ocupado en un show grotesco con los propios verdugos colaboracionistas convertidos en candidatos electorales.

El grotesco electoral está dotado de marketing y de encuestas. El "favorito" en los sondeos es el presidente títere saliente, Hamid Karzai, llevado al poder por la coalición invasora internacional liderada por EEUU que a finales de 2001 derrocó al régimen talibán, y elegido en los primeros "comicios" del país ocupado, en 2004.

Pero sus principales "rivales" electorales, empezando por su ministro de Relaciones Exteriores, Abdulá Abdulá, realizaron rutilantes (y grotescas) campañas como si estuvieran en Europa o EEUU, de la que se ocuparon no menos grotescos y absurdos "analistas" que se encargaron de proyectar sus performances en las urnas.

En medio de las bombas, los atentados diarios Abdulá cerró su campaña el lunes por la mañana con un espectacular mitin en el estadio de Kabul, ante más de 10.000 personas con gorras azules que enarbolaban la bandera de su partido y coreaban su nombre, mientras la prensa realizaba la cobertura "informativa" del acto como si estuviera en París o en Nueva York.

Según relata Reuters, hasta un helicóptero de combate (distraído de los ataques a poblaciones civiles) sobrevoló el estadio y lanzó miles de panfletos con la foto de Abdulá y papeletas con el nombre del candidato marcado para ayudar a una gran mayoría de votantes analfabetos. "¡Compatriotas!, Despertad, es hora del gran cambio", rezaba el panfleto, escrito en los tres idiomas mayoritarios en el país.

Es más, y al mejor estilo de una democracia del "primer mundo" tampoco faltó el show del "debate" televisado durante el cual Karzai fue criticado por sus rivales que centraron sus dardos en la "corrupción" imperante en su gobierno abocado a gerenciar la ocupación militar y a legitimar la presencia de las tropas invasoras.

"La logística de las elecciones presidenciales y provinciales del jueves es una pesadilla para las autoridades afganas, que en plena guerra con los talibanes deben transportar el material de votación en helicópteros y burros a remotas regiones montañosas", señala este martes (sin ningún comentario) la agencia AFP.

Según la agencia, las segundas elecciones presidenciales por sufragio universal en la sangrienta historia de este país costarán 223 millones de dólares, financiados por los países implicados en la ocupación de Afganistán.

Una parte del presupuesto se destinará al transporte del material electoral a las casi 7.000 oficinas de voto, algunas de las cuales están ubicadas en profundos valles, en abruptas montañas o en zonas infestadas de rebeldes talibanes que intentan boicotear la farsa.

Una mujer pide limosna en Afganistán. Detrás, un cartel de Coca Cola.

Afganistán sufre de una pobreza extrema, y en 1995 ocupó el puesto 192º entre 192 en el ranking de países según el consumo de calorías de su población. Millones de personas carecen de alimentos, vivienda, asistencia sanitaria y educación, y más de dos tercios de la población viven con menos de dos dólares al día.

En general, la economía afgana tiene muy bajo desarrollo debido a la situación de dominación militar y de guerra permanente, a la existencia de un gobierno colaboracionista con el invasor y a la fragmentación de la sociedad en grupos tribales empobrecidos.

Con una alta tasa de enfermedades provenientes de la desnutrición, la población del país asciende a 26.000.000 de personas, cuya esperanza de vida es de 47,3 años.

Entre 1979 y 2000 una tercera parte de su población abandonó el territorio, huyendo de la guerra, estimándose que son cerca de seis millones los refugiados afganos establecidos en Pakistán e Irán.

Planteado el "escenario electoral" del próximo jueves, tres helicópteros, unos 3.000 vehículos y 3.000 burros, caballos o mulas entregarán millones de papeletas, toneladas de lapiceros y el material necesario para el desarrollo de la votación, según las autoridades electorales.

Que las propias fuerzas colaboracionistas o las tropas invasoras (que masacran a diario población civil, incluidos mujeres, niños y ancianos) transporten las urnas a lomo para a hacer "votar libremente" a personas desposeídas que ni siquiera saben leer y escribir, demuestra que el "sistema democrático" imperial se ha salido de los marcos de una estrategia de "dominio sin las armas" para convertirse en una enfermedad mental trasmitida por el sometedor al sometido.

"Afganistán es un país (...) que intenta reponerse de casi tres décadas de guerra", justifica Aleem Siddique, portavoz de la Misión de Naciones Unidas para Afganistán (UNAMA), que ayuda al país ocupado a organizar las elecciones y "legitimar" internacionalmente la farsa.

"Repartir material electoral confidencial es un verdadero desafío en este ambiente", asegura como si Afganistán fuera una país más del patio trasero latinoamericano.

Otro "desafío" es "hacer tomar conciencia a la numerosa población analfabeta de la importancia de las elecciones y explicar cómo funciona el proceso electoral", añade con total impunidad el demente Siddique.

Más allá de toda consideración política o estratégica del escenario de ocupación militar, el sólo hecho de que los afganos vayan a "elegir democráticamente" en una urna, a quien los gobernará, es una soberana bofetada a la lógica y a la inteligencia humana.

Que el imperio capitalista (con EEUU y la UE a la cabeza) exporte "sistema democrático" con "elecciones libres" a un país empobrecido y oprimido militarmente es una señal -o por lo menos un síntoma- de que la sanidad mental de los invasores ha tocado niveles extremos de decadencia y deterioro mental.

Y en medio de esa maraña, entre la demencia "democrática" y la criminalidad de los invasores "globales", los talibanes ya proyectan su sombra combatiente y fundamentalista sobre Kabul.

IAR Noticias


1 jun 2009

Talibanes secuestraron a 400 estudiantes en Pakistán


loultimoenpolitica.blogspot.com

Militantes talibanes secuestraron el lunes a alrededor de 400 estudiantes de un colegio militar del noroeste de Pakistán, junto a maestros y parientes cuando viajaban en mini ómnibus, dijo la policía.

El secuestro ocurrió mientras el Ejército pakistaní lidera una ofensiva contra los talibanes en el valle de Swat, en otra región del noroeste.

Los combatientes talibanes, armados con granadas de mano, forzaron a la delegación a frenar cuando viajaba desde la región tribal étnica Pashtun de Waziristán del Norte, en la frontera con Afganistán, hasta la localidad de Bannu, en el noroeste.

"El conductor de uno de los vehículos se las arregló para escaparse y los estudiantes nos informaron que sus colegas habían sido secuestrados por los talibanes", dijo Razaq Khan, oficial de policía del pueblo de Bakka Kheil en la zona.

Mirza Mohammad Jihadi, asesor del primer ministro en las áreas tribales, dijo que ya se habían puesto en marcha los esfuerzos para liberarlos.

"Se estableció contacto con los secuestradores y ya se está dialogando", dijo a Reuters.

El jefe de la policía de Bannu, Iqbal Marwat, dijo que hasta 400 personas en 28 vehículos fueron capturadas y que otras 67 escaparon.

En Waziristán del Norte operan varios grupos ligados a Al Qaeda y los talibanes.

La violencia talibana creció en Pakistán desde mediados del 2007, con ataques contra las fuerzas de seguridad, figuras del Gobierno y blancos que representan a Occidente.

La conflictividad puso en peligro la estabilidad del país, que tiene armamento nuclear y es un aliado clave de Estados Unidos.

Pese a que muchos miembros de las fuerzas de seguridad han sido capturados, el secuestro de civiles es bastante inusual.

Pakistán está encabezando una ofensiva contra la creciente insurgencia talibana en el valle de Swat, al noroeste de la capital Islamabad.

El Ejército capturó el sábado la principal localidad de Swat, Mingora.

Los militantes respondieron a la ofensiva con ocho ataques con bomba en varias localidades y ciudades y amenazaron con seguir atacando. Las principales ciudades están en alerta.

21 abr 2009

Al Qaeda afirma que EEUU no ha cambiado su politica sobre el Islam


loultimoenpolitica.blogspot.com

El considerado número dos de Al Qaeda, el egipcio Ayman al Zawahiri, ha arremetido contra el presidente de EE.UU., Barack Obama, y aseguró que la política de Washington respecto a los musulmanes no ha experimentado cambios.

La red Al Qaeda difunde un vídeo donde carga contra el presidente estadounidense y vierte nuevas amenazas contra Occidente y algunos países musulmanes

El considerado número dos de Al Qaeda, el egipcio Ayman al Zawahiri, ha arremetido contra el presidente de EE.UU., Barack Obama, y aseguró que la política de Washington respecto a los musulmanes no ha experimentado cambios.

"Norteamérica continúa oprimiendo a los musulmanes y apoyando a los gobernantes ladrones y traidores", dijo Zawahiri en referencia a la política de Obama en una grabación sonora ofrecida por una página web utilizada comúnmente por Al Qaeda y grupos afines.

Tras tomar posesión de su cargo, Obama anunció el envío de 17.000 soldados de refuerzo a Afganistán para combatir a los talibanes. Al Zawahiri considera "la decisión de enviar más soldados es como echar aceite al fuego" y calificó la intención de alcanzar un acuerdo con los talibanes moderados de "mera ilusión".

En su alocución, también instó a los muyahidines de Iraq a romper las fronteras de los países vecinos para liberar Jerusalén de la ocupación palestina y acusó al gobierno chií de colaborar con las "tropas ocupantes".

El mensaje, de 45 minutos y en el que también arremete contra Irán, fue emitido para que coincidiera con el sexto aniversario de la invasión de Iraq y con el 30 aniversario de la firma de la paz entre Israel y Egipto, como se entiende del título de la grabación.

El dirigente terrorista tachó al gobierno egipcio de traidor por presionar a Hamas "para que acepte lo que Israel fue incapaz de conseguir con su operación militar" contra la franja de Gaza en diciembre y enero.

La última grabación de Al Zawahiri se remonta al 24 de marzo, cuando instó a los sudaneses a que se levantaran en armas contra Occidente después de que la Corte Penal Internacional emitiera una orden de arresto contra el presidente de Sudán, Omar Hasan al Bachir.

Horas antes de hacerse público el último mensaje de Al Qaeda, el ex director de la CIA, Michael Hayden, acusó a Obama de haber puesto en peligro la seguridad nacional al autorizar la publicación de informes que revelan las prácticas coercitivas en interrogatorios a presuntos terroristas.

Ayman Al-Zawahiri

Aymán al Zawahirí (en árabe ايمن الظواهري) (nacido el 19 de enero de 1951) es miembro prominente del grupo Al Qaeda y ex jefe de la organización Yihad Islámica de Egipto.

Ha usado los nombres Abu Muhammad, Abu Fatima, Muhammad Ibrahim, Abu Abdallah, Abu al Mu'iz, El Doctor, El Profesor', Nur, Ustaz, Abu Mohammed, Abu Mohammed Nur al-Din, Abdel Muaz (Abdel Moez, Abdel Muez) y otros como alias. Es llamado Doctor Muerte por algunos medios de comunicación occidentales.

En 1998, fusionó la Yihad Islámica Egipcia con al Qaida, y desde entonces se le considera "lugarteniente" del jefe de al Qaida, Osama bin Laden.

Al-Zawahirí es de una familia de clase media de Maadi, zona conurbada de El Cairo, Egipto, y se dice que de joven fue estudioso. Sin embargo, los acontecimientos (posiblemente la Guerra de los Seis Días en 1967) lo encaminaron por un rumbo mucho más radical. A sus 14 años, ya formaba parte de los Hermanos Musulmanes, grupo islamista radical. Para 1979 ya se había integrado en la Yihad Islámica, donde acabó por convertirse en uno de los principales organizadores y reclutadores. Fue uno de los cientos de arrestados luego del asesinato de Anwar Sadat, pero como el Gobierno egipcio no pudo probarle nexo alguno con el crimen, fue puesto en libertad.

En los años 80 viajó a Afganistán para participar en la resistencia de los muyahidines contra la ocupación de la Unión Soviética. Ahí conoció a Osama bin Laden, quien dirigía una base de muyahidines llamada Majtab al-Jidamat (MAK, por sus siglas en inglés); ambos trabajaron bajo la tutela del palestino Abdullah Azzam.

En 1990, al Zawahirí regresó a Egipto, donde siguió llevando a Yihad Islámica por rumbos más radicales empleando el conocimiento y las tácticas aprendidos en Afganistán. En 1997, se lo consideró responsable de la matanza de 58 (ó 67) turistas extranjeros en la población egipcia de Luxor, por lo que fue condenado a muerte en su país.

En 1998, emitió con Osama bin Laden una fatwa conjunta titulada "Frente Islámico Mundial contra Judíos y Cruzados", paso importante para ampliar sus conflictos a una escala mundial.

Desde la invasión estadounidense de Afganistán, se desconoce el paradero de al-Zawahirí; según notas de prensa del año 2002, habría sido muerto por fuerzas desconocidas, pero a principios de septiembre de 2003 se envió tanto un video de al Zawahirí y bin Laden como una cinta de audio a la cadena de televisión al-Yazira, de Qatar, con la que se pretendía dejar constancia que ambos seguían con vida.

El 18 de marzo de 2004, Pervez Musharraf, presidente de Pakistán, informó que sus tropas tenían acorralado a Aymán al Zawahirí. El cerco terminó para el 22 de marzo de 2004 cuando los supuestos combatientes de al Qaida al parecer escaparon por unos túneles; no se pudo confirmar que al Zawahirí estuviera entre ellos.